Manuel José Cárdenas
Columnista

Autonomía territorial

El Coronavirus - 19 es una prueba de estrés para países y sistemas políticos.

Manuel José Cárdenas
POR:
Manuel José Cárdenas
mayo 03 de 2020
2020-05-03 04:53 p.m.
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El Coronavirus - 19 es una prueba de estrés para países y sistemas políticos. También lo es para distintos modelos de organización política. Examinemos el tema tomando como referencia a Colombia, Alemania y Francia.

En el caso colombiano, a raíz de la controversias entre el Presidente y la Alcaldesa de Bogotá sobre la apertura de la cuarentena, ha surgido la duda hasta qué punto la segunda puede oponerse a las decisiones del primero.

A pesar de estas dudas, el tema ciertamente es claro porque si bien la Constitución de 1991 agrego al concepto de centralización política y descentralización administrativa, que venía desde la Construcción de 1866, el de autonomía de las autoridades territoriales, ella no es ilimitada, sino que debe desarrollarse dentro de los marcos que establezca la ley.

Es decir, no se trata de una autonomía en términos absolutos sino de carácter relativo. Si bien es cierto que la Constitución de 1991 estructuró la autonomía de las entidades territoriales dentro del modelo moderno de la descentralización, en ningún momento se alejó del concepto de unidad que armoniza los intereses nacionales con los territoriales. Los resultados en Colombia de este manejo centralizado de la crisis de coronavirus están por verse.

En el caso francés, su sistema centralizado en cabeza del presidente, ha permitido la toma rápida de decisiones, pero puede haber elevado los costes de los errores y la imprevisión.

Francia es el país donde el jefe de Estado y la élite tecnocrática que le rodea -altamente preparada, pero poco diversa y atrapada en las inercias de una cultura burocrática particular- concentra más poder que en ninguna otra gran democracia occidental. El país donde las decisiones se toman en París y donde el principio igualitario de la Revolución de 1789 sigue siendo un freno a la descentralización real o a la aceptación de excepciones regionales.

En el caso alemán, por el contrario, su sistema descentralizado, fundado en la cooperación entre los miembros de la federación, traslada el peso de las medidas sanitarias a los länder, que se ponen de acuerdo con el Gobierno federal para pactar las restricciones y los centros de investigación.

En Alemania no se ha declarado nada similar al estado de emergencia. Ha contenido el virus, al menos de momento, de forma más efectiva que otros países europeos. Qué papel han jugado en este todavía precario éxito el sistema federal, la inversión en gasto sanitario e investigación en el pasado, la detección temprana del virus y hasta la suerte, es aún pronto para saberlo, que cuenta con una amplia red de hospitales locales.

La apertura del confinamiento también plantea interrogantes en Francia. ¿Debe ser la misma para todos? ¿Para Alsacia y París que para las regiones que el virus apenas ha rozado? La fecha del 11 de mayo prevista para que entre en vigencia la apertura de manera uniforme en todo el territorio no se corresponde con la dinámica de la epidemia, pues como lo dice el dice el epidemiólogo William Dab “Las epidemias se ganan sobre el terreno, no en los despachos del ministerio”.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional
emece1960@yahoo.com

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