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Manuel José Cárdenas

La nueva era China

China de Xi busca construir una nueva arquitectura internacional para desplazar a EE. UU. en liderazgo económico, tecnológico, geopolítico y militar.

Manuel José Cárdenas
POR:
Manuel José Cárdenas
octubre 30 de 2022
2022-10-30 09:03 p. m.
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Más allá de la confirmación del presidente Xi Jinping por el XX Congreso del Partido Comunista para un inédito tercer mandato consecutivo, este Congreso trajo grandes novedades.

A contrario de sus predecesores (Deng Xiaoping, Jiang Zemin y Hu Jintao) quienes presidieron gobiernos ideológicos pragmáticos que flexibilizaron algunos postulados de la doctrina para alcanzar el crecimiento económico, la llegada de capitales y el desarrollo del país (“no importa si el gato es blanco o negro sino que cace ratones”), Xi puso fin a esa era de gobierno y adopto nuevamente la ideología marxista con particularidades chinas en la certeza de que los peligros que enfrenta el país en esta ‘Nueva Era’ tienen más que ver con la decadencia ideológica y el crecimiento de fuerzas reaccionarias internas y externas como las que condujeron al colapso del comunismo soviético.

Convertida en potencia económica, aspirando a convertirse en potencia mundial y disputándole la hegemonía a Estados Unidos, los temores son otros. Se refieren al sector privado sin control, ONGs de influencia occidental, movimientos étnicos y religiosos y a países extranjeros (con Estados Unidos a la cabeza) que intentan interferir en el desarrollo chino, los cuales hay que disciplinar para asegurar la revitalización de la nación. “La desintegración de un régimen a menudo comienza desde el área ideológica”, dijo Xi.

Como sostiene Kevin Rudd en un artículo publicado por Foreign Affairs, “Xi ha llevado la política a la izquierda leninista, la economía a la izquierda marxista y la política exterior a la derecha nacionalista”. Estas tendencias ideológicas no son simplemente un retroceso a la era de Mao sino que la cosmovisión de Xi es más compleja, mezclando pureza ideológica con pragmatismo tecnocrático. Ellas están teniendo profundos efectos en la política interior y exterior china.

Los mayores ejercicios militares intimidatorios no significan que China tenga intensiones de embarcarse en nuevas contiendas bélicas de desenlace incierto. China no es Rusia y su planificación y calidad analítica de sus cuadros burocráticos es bien valorada, pero tiene demasiados frentes potenciales. La paz, la concordia y la armonía constituyen las ideas que siempre se mencionan en los discursos oficiales y que forman parte de su historia y cultura milenaria.

La China de Xi busca construir una nueva arquitectura internacional para desplazar a los Estados Unidos en el liderazgo económico, tecnológico, geopolítico y militar mundial. China impulsará decididamente la articulación de un nuevo tipo de relaciones internacionales, las cuales son diferentes a las establecidas desde 1945, que desafiaran el orden instituido, en el convencimiento de que Occidente está en decadencia junto al descrédito del sistema democrático liberal.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional

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