Manuel José Cárdenas
Columnista

NNOEI

El modelo se ha debilitado y está siendo replanteado a raíz del declive del sistema comercial internacional multilatera.

Manuel José Cárdenas
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Manuel José Cárdenas
junio 27 de 2021
2021-06-27 06:30 p. m.
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El Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) fue una expresión acuñada en la VI asamblea especial de las ONU, en el año 1974, que hace referencia de modo genérico a las peticiones que presentaron los países subdesarrollados a los desarrollados, relativas a las reglas de funcionamiento de la economía internacional, que se limitaban fundamentalmente a los aspectos comerciales y financieros.

De 1974 hasta ahora el orden internacional ha cambiando y ha ido produciendo el paulatino desplome de su enfoque neoliberal, surgido en las décadas de 1980 y 1990, para dar paso a un ‘nuevo’ nuevo orden económico internacional (NNOEI).

El modelo se ha debilitado y está siendo replanteado a raíz del declive del sistema comercial internacional multilateral (cuya expresión es la Organización Mundial de Comercio (OMC)) y de la crisis financiera mundial de 2008.

Esta entidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS), fundadas para facilitar el cumplimiento de objetivos comunes, se han visto perjudicadas por el choque de intereses y valores.

También hay que tener presente los recientes cambios en la economía mundial y en las ideas predominantes, además de una serie de factores contingentes –entre ellos, el cambio climático, el ascenso de China y la crisis de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (covid-19)–, han hecho más probable el surgimiento de un NNOEI, si bien se reconoce que algunos factores podrían obstaculizar el progreso en ese sentido.

El problema del multilateralismo es que las distintas sociedades están cada vez más interconectadas en ámbitos como la salud, la economía, el clima, la tecnología y el comercio y, al mismo tiempo, crece, en estos mismos espacios, la competencia geopolítica entre potencias con modelos y valores políticos y económicos muy diferentes.

La competitividad es hoy sistémica: los vínculos entre los distintos países se han tornado en instrumentos de poder y las dependencias creadas pueden terminar planteando riesgos estratégicos. Las relaciones comerciales en áreas como las vacunas o los semiconductores deben agilizarse y no verse entorpecidas deliberadamente por razones geopolíticas.

La llegada de Biden a la Casa Blanca, sumada a los avances en la lucha contra la covid-19, ofrece al mundo la oportunidad de reparar una parte de los golpes causados al multilateralismo por la falta de cooperación multilateral en los últimos años.

No obstante, las fuerzas que apoyaron a Trump a su victoria en 2016 no han desaparecido.

Además, en muchos países siguen creciendo nacionalismos y populismos que recelan de la cooperación internacional. Por estas razones, es necesario renovar la visión moderna del multilateralismo, reforzando los cimientos que impidan cualquier posible viraje en la política estadounidense.

Manuel José Cárdenas
Analista internacional

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