Manuel José Cárdenas
columnista

Pandemia y tecnologías

Existe una gran brecha en el desarrollo de habilidades digitales y una escasa limitación de los ingresos productivos.

Manuel José Cárdenas
POR:
Manuel José Cárdenas
septiembre 06 de 2020
2020-09-06 05:00 p. m.
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La Cepal ha elaborado siete informes sobre la evolución y los efectos de la pandemia de covid-19 en América Latina y el Caribe. El último informe examina como si bien es cierto que las nuevas tecnologías han jugado un papel clave para hacerle frente, la dimensión y velocidad de la misma, ha creado brechas profundas de acceso, asequibilidad y velocidad de redes que profundizan las desigualdades y vulnerabilidades de la población de la región.

En efecto, las soluciones digitales han permitido reducir el impacto negativo de las medidas para contener el virus (cuarentena y el distanciamiento social), a través de la educación en línea, salud electrónica, teletrabajo, comercio electrónico, digitalización y gobierno electrónico.

Pero al mismo tiempo el uso de estos nuevos instrumentos ha puesto de presente las limitaciones estructurales que existen: el acceso y la conectividad están limitados a niveles de ingreso, la velocidad de la red es insuficiente, existe una gran brecha en el desarrollo de habilidades digitales y una escasa limitación de los ingresos productivos.

Estas carencias en cifras son las siguientes: América Latina y el Caribe ha logrado conectar a Internet a 2/3 de su población; predomina la banda ancha móvil (67,5%); las mayores brechas se dan entre zonas urbanas y rurales; 40 millones de hogares no están conectados; 32 millones (46%) de los niños de entre 5 y 12 años no pueden hacer teleducación; 79% de los ocupados se desempeña en actividades que no pueden hacerse vía teletrabajo y el covid-19 ha acelerado cambios en los modelos de gestión, de producción, de demanda y de negocios que privilegian los canales online. Finalmente la CEPAL ha estimado un costo anual promedio de 1% del PIB de una canasta básica integrada por un computador portátil, un teléfono inteligente, una tableta y un plan de conexión para los no conectados.

El impacto de las soluciones digitales aumenta, según los requisitos de las distintas etapas de la pandemia, el nivel de sofisticación tecnológica o el ancho de banda al que tienen acceso los países, así: En la primera etapa (reacción) las medidas apuntaron a generar y difundir información sanitaria y aplicar medidas de distanciamiento físico.

El teletrabajo y la educación en línea surgieron como soluciones iniciales. En la segunda etapa (recuperación) en el ámbito sanitario, el rastreo de contagios permitió comprender mejor la evolución de la pandemia y detectar los focos de contagio, lo que contribuyó a mejorar el diseño de estrategias.

En la tercera etapa (reactivación) el desarrollo y la adopción de tecnologías digitales en todas las áreas del sistema productivo serán claves.

Todo lo anterior hace que la transformación digital sea irreversible y que para enfrentar los efectos del covid-19 las medidas orientadas hacia la reactivación deben tener como objetivo fundamental universalizar el acceso a las tecnologías digitales.

Ello se debe traducir en cinco líneas de acción: a) Universalizar el acceso para una sociedad digital inclusiva. b) Impulsar una transformación digital productiva. c) Promover la confianza y la seguridad digitales. d) Fortalecer la cooperación digital regional. 5. Nuevo modelo de gobernanza para un 'Estado de bienestar digital' con igualdad, derechos económicos, sociales y laborales.

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