Manuel José Cárdenas
Columnista 

TLC con condición suspensiva

Ante el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europa, surgió la inquietud de qué iba a pasar con este TLC suscrito con Colombia.

Manuel José Cárdenas
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Manuel José Cárdenas
mayo 26 de 2019
2019-05-26 05:30 p.m.
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La Unión Europea (UE) comprende una unión aduanera y un mercado común, lo que implica la existencia de un arancel externo común y una política comercial común.

Ello significa que sus países miembros no pueden tener aranceles diferentes al común y que solo pueden celebrar acuerdos comerciales que sean negociados por la Comisión Europea, con base en su política comercial común.

Esto explica por qué el Tratado de Libre Comercio (TLC) que tiene suscrito Colombia con la UE desde el 2012, y vigente desde el 2014, fue negociado por la Comisión Europa en representación de sus 28 Estados Miembros. Así como su negociación y firma es conjunta, su modificación y terminación también lo es y, por lo tanto, solo la Comisión, en nombre de la Unión Europa, puede darlo por terminado.

Ante el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europa, surgió la inquietud de qué iba a pasar con este TLC suscrito con Colombia y cuál iba a ser la posición de ambas partes para establecer el marco jurídico futuro de esta relación comercial, que se considera mutuamente benéfica para los dos países. Inicialmente, Gran Bretaña propuso celebrar un TLC bilateral que entrara en vigencia apenas fuera ratificado por los respectivos Congresos.

Sin embargo, esta propuesta implicaba un desafío abierto a Bruselas y por eso los 27 la rechazaron, al considerar –en el punto 4 del documento de orientaciones para la negociación del Consejo Europeo del pasado 15 de diciembre– que, “el Reino Unido debía continuar participando en la Unión Aduanera y el Mercado Único hasta el 20 de diciembre del 2020, plazo tentativamente previsto para que dure el periodo de transición, y cumpliendo con las políticas comerciales de la UE.

Concretamente, el punto dice: “El Reino Unido podrá negociar, firmar y ratificar acuerdos internacionales celebrados en nombre propio en los ámbitos de competencia exclusiva de la Unión, siempre que dichos acuerdos no entren en vigor o se apliquen durante el período transitorio, a menos que la Unión lo autorice”.

En vista de lo anterior, el gobierno del Reino Unido presentó al Parlamento una ley que asegura que el TLC que el Reino Unido tiene con Colombia en la UE será trasladado a la ley británica. La idea es que un minuto después de medianoche del día que el Reino Unido abandone la UE, el tratado se incorporará automáticamente a la ley inglesa, de tal forma de que no haya solución de continuidad, sino continuidad y certeza, ya que esto es lo que necesitan los negocios.

Aceptando esta propuesta, Colombia, Ecuador y Perú firmaron el pasado 15 de mayo en Quito un acuerdo comercial con el Reino Unido para mantener preferencias arancelarias con ese país frente a su eventual salida de la UE. Se trata, por lo tanto, de un tratado con una “condición suspensiva” que solo entrará en vigencia cuando este hecho se produzca.

Este curioso tratado no deja de producir ciertas inquietudes. Del lado de Gran Bretaña, no se sabe cuándo entrará en vigencia porque se desconoce la fecha de su retiro de la Unión Europea. Por parte de Colombia, al no tener una fecha cierta, puede discutirse si el Congreso puede ratificarlo para que pase al control de la Corte Constitucional.

Manuel José Cárdenas
Consultor internacional
emece1960@yahoo.com

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