María Sol Navia V.
Columnista

El empleo

Es claro que la reforma laboral es indispensable para permitir las flexibilidades y adaptaciones necesarias a las nuevas tecnologías.

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
julio 30 de 2020
2020-07-30 10:00 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c47e6cdc6.png

En este tiempo se ha hablado, quizá excesivamente, de la crisis de empleo en el mundo, y especialmente en los países de Latinoamérica incluida Colombia, pero el problema es de tal magnitud que amerita reiterar los análisis sobre este.

Muchas cifras son las que se han dado, todas angustiantes, y cada nueva versión de los organismos internacionales, como OIT, Banco Mundial, Cepal, que siguen el tema de pobreza y empleo, es más negativa que la anterior. Pero para no repetirlas me refiero a la que se ha conocido recientemente sobre Latinoamérica, donde se espera que haya un desempleo de 45 millones de personas.

Cualquiera que sea la cifra que citemos, es un número que manejan los analistas expertos en modelar y hacer proyecciones con base en experiencia y datos, pero lo que realmente es sobrecogedor es que detrás de cada número que suma en esa cantidad, hay un ser humano, con una familia detrás y una verdadera tragedia de múltiples dimensiones.

El empleo no solo significa el ingreso y el modo de sostener su vida una persona y una familia, sino que es parte de la dignidad humana, el desarrollo de su intelecto y potencialidad, la forma de sentirse útil y respetado en una sociedad, y aunque las causas de esta problemática van más allá de las competencia o capacidades de cada individuo, la afectación a sus necesidades y autoestima no puede evitarse.

Es pues necesario atender este tema conjuntamente con el de la salud, porque sino las repercusiones sociales, y también en la salud y calidad de vida serán de un tamaño gigantesco.

Por tanto, la misión que ha creado el gobierno sobre Empleo va a brindar seguramente conclusiones que signifiquen no solo atender el problema social, sino también actualizar todo el régimen laboral y educacional, con miras a convertir nuestras empresas en más competitivas para generar cada día nuevas fuentes de trabajo

Es claro que la reforma laboral es indispensable para permitir las flexibilidades y adaptaciones necesarias a las nuevas tecnologías y a la cuarta revolución industrial, pues estamos en un mundo globalizado, que las comunicaciones facilitan y aunque se pongan restricciones legales, por las vías de la ilegalidad seguirá existiendo la competencia internacional.

Se requiere crear empleos de emergencia para atender el problema inmediato, bien sea en las obras públicas, en servicios u otras necesidades, pero también es urgente la estructuración de planes que incluyan inversión del Estado en infraestructura y dirección de la educación hacia las competencias y capacitación atinentes a este nuevo orden económico y social, y desde luego propiciar las condiciones necesarias para que la empresa privada pueda desarrollarse, se atraiga inversión nacional y extranjera, pasando esto por el capital humano, condiciones tributarias y sobre todo por seguridad jurídica.

Muchas de las demandas y fallos que quiebran la estabilidad, parecen estar encaminados a afectar la necesaria permanencia de las reglas de juego.

A fin de lograr alcanzar este objetivo con el menor traumatismo, es conveniente buscar los acuerdos tripartitos que propicia el gobierno, con trabajadores y empresarios, para llegar juntos a una visión y una meta compartidas, cediendo todas las partes

María Sol Navia V.
Exministra de Trabajo.
msol.navia@gmail.com

Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes