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María Sol Navia V.
Columnista

No intervención y derechos humanos

El accionar de regímenes como el de Nicaragua o Venezuela, deben ser casos en los que la ONU actúe. 

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
septiembre 15 de 2021
2021-09-15 10:37 p. m.
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Las situaciones de autoritarismo que se están viviendo actualmente generan un conflicto entre estas dos normas de derecho internacional. Por un lado, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en cuya elaboración participaron representantes de todas las regiones del mundo, con diferentes formaciones jurídicas y culturales.

Esta declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, en diciembre de 1948, y estableció por primera vez los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero. Sobre su base se adoptaron más de setenta tratados de derechos humanos, que se aplican hoy a nivel mundial y entre sus principios están que nadie podrá ser detenido, preso, o desterrado arbitrariamente, igualmente, que nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Por otro lado, está el principio de no intervención o injerencia en los asuntos de otros estados cuyo primer antecedente es la resolución del 1 de octubre de 1936, aprobada por la Asamblea de la Liga de las Naciones, que en su art. 15 párrafo 8 dispuso: “Todo Estado tiene el deber de abstenerse de cualquier intervención en la vida política de un Estado extranjero”. Posteriormente, se suscribió en 1945 la Carta de la ONU en cuyo art. 2° numerales 1, 4 y 7, se refiere a la igualdad soberana de todos los miembros (1), a la obligación de abstenerse de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de un Estado (4), y a la prohibición de que alguna disposición de esta carta autorice a las Naciones Unidas a intervenir en los asuntos de jurisdicción interna de un Estado.

Sin embargo, tratadistas de derecho internacional analizan el tema a la luz de los derechos humanos, como Edmundo Vargas Carreño, quien anota que en el derecho internacional contemporáneo los asuntos de derechos humanos no pertenecen exclusivamente a la órbita reservada de los Estados.

La comisión de derecho internacional señala la importancia del principio de no intervención, pero manifiesta su alcance limitado, especialmente en asuntos relativos a los derechos humanos. La doctrina también ha confirmado este criterio, por tanto, los Estados y las organizaciones internacionales no van contra el principio de no intervención, cuando adoptan medidas en contra de los Estados que violan estos derechos.

“El principio de no intervención en los asuntos internos de un Estado, no puede ser considerado por la comunidad internacional como barrera a la protección contra las violaciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos”, palabras dichas por el comisionado para los Derechos Humanos en la Asamblea de la ONU en 1991.

En consecuencia, el accionar de regímenes como el de Nicaragua o Venezuela, Rusia y Turquía, para mencionar algunos, deben ser casos en los que la ONU actúe, pues no son tolerables aprehensiones y torturas sistemáticas de sus opositores.

María Sol Navia
Exministra de Trabajo.

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