María Sol Navia V.
Columnista

Sector privado responsable

Las empresas han hecho ingentes esfuerzos para mantenerse activas y defender en lo posible los puestos de trabajo. 

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
julio 22 de 2021
2021-07-22 07:00 p. m.
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Que reconocer que el sector privado empresarial está poniendo la cara ante el país en los difíciles momentos sociales, fiscales y económicos que atraviesa. La propuesta que hizo la Andi de asumir prácticamente el mayor porcentaje de la reforma tributaria 2, o de Inversión social, significa que el 69% de los ingresos vendrá de las empresas.

Esta reforma terminó siendo la posible, gracias a la actitud responsable de los empresarios y al magnífico trabajo político y de concertación que hizo el ministro Restrepo. La realidad es que la anterior reforma, que sirvió de florero para un estallido, que estaban buscando los que lo provocaron y dirigieron, era, según los expertos economistas muy bien planteada, pero desafortunadamente muy mal manejada, compartida, negociada, socializada, y claro que tenía excesos en el Iva y las propuestas de impuestos a ingresos muy bajos y a las pensiones. Pero estos temas de ser analizados previamente con los partidos políticos, empresarios y sectores sociales, podría haber sido morigerada y además ajustada en el congreso, que es la institución señalada constitucionalmente como recinto y representante del pueblo para expedir las leyes, luego de su análisis de conveniencia, en este caso económica y social. No era el momento social y político para duras cargas, pero si para atender las necesidades de los más afectados por la pandemia y de la situación fiscal, sin embargo, faltó el estudio por parte de quienes tenían la visión y sensibilidad social para evaluar su oportunidad, así como una amplia y profunda explicación del contenido de la misma y su discusión en múltiples escenarios.

Ya no es posible llorar sobre la leche derramada, pero por errores políticos y de comunicación quedó pospuesta y ahora de manera indefinida, la oportunidad de mejorar la estructura de nuestro sistema impositivo, e incluso pensional, que urge revisar.

No obstante, ante la muy difícil situación presentada por el paro y las protestas, el sector empresarial, propuso con coraje la decisión de asumir las cargas. Ese reconocimiento hay que hacerlo y esperemos que el congreso, lo entienda así, incluidos aquellos que no tienen otra palabra en la boca, que criticar y amenazar al sector productivo en todos sus pronunciamientos y propuestas.

Es tiempo de que entendamos y asimilemos que, si no hay empresa privada, no hay impuestos, ni empleo, ni, desde luego, producción, creación de riqueza y atención a los servicios necesarios, desaparecidos hoy en Cuba y Venezuela, para sufrimiento de todos los ciudadanos. Es necesario que este mensaje llegue a todos los sectores, para no seguir jugando a destruir al país.

Las empresas han hecho ingentes esfuerzos para mantenerse activas y defender en lo posible los puestos de trabajo, conscientes de que los trabajadores impulsan su desarrollo y necesitan sus empleos para llevar una vida digna y satisfactoria. Es necesario que los empresarios difundan ampliamente su labor.

María Sol Navia V.
Exministra

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