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María Sol Navia V.
Columnista

Verdad objetiva que no produzca violencia

Preocupa que en la comisión se perciba un sesgo ideologizado, que en lugar de contribuir a la verdad ... se parcialice y contribuya a resentimientos.

María Sol Navia V.
POR:
María Sol Navia V.
mayo 12 de 2022
2022-05-12 11:35 p. m.
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Insistamos en que en Colombia no somos enemigos de la paz, salvo los delincuentes que han sido o siguen siendo los protagonistas de la violencia, las torturas, los crímenes de lesa humanidad y todo tipo de delitos contra la población, esa expresión la acuñó el gobierno que, por el contrario, consideró amigos de la paz a quienes habían realizado esas prácticas.

Lo que realmente pasó fue que el país no aprobó el acuerdo que habían negociado, no por ser enemigos de la paz, sino por algunas de las condiciones acordadas, especialmente en lo relacionado con la impunidad y el narcotráfico.

Sin embargo, mediante un pupitrazo del Congreso, aprobado por la Corte Constitucional, dicho acuerdo fue puesto en vigencia y está en proceso de desarrollo, y las instituciones creadas en pleno ejercicio.

Allí se estableció la CEV, comisión para el esclarecimiento de la verdad, y señaló aspectos relacionados con la misma que es clave tener en cuenta: “que se esclarezca la verdad sobre lo ocurrido en el conflicto”. La necesidad de saber todo lo que pasó y no debe volver a suceder, para romper la violencia que ha vivido Colombia en su historia.

Igualmente en dicho documento se insiste varias veces en la centralidad de las víctimas, en que las víctimas tengan participación, se garantice su dignificación y satisfacción de su derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación integral y a la garantía de no repetición.

Reiteradamente se hace mención de la imparcialidad e independencia de la comisión, de la obligación de escuchar las diferentes voces, del enfoque prioritario en las víctimas y en género. Se señala que en la selección de los comisionados debe haber garantías de legitimidad, imparcialidad e independencia, especialmente para las víctimas y que el proceso de postulación de candidatos debe ser pluralista. Surgen dudas de que se esté dando real imparcialidad y pluralismo, por ejemplo, por qué no se incluyó una persona, como el general Mendieta, teniendo en cuenta que los militares fueron de las principales víctimas, asesinados, torturados, encerrados en oprobiosos campos de concentración en condiciones infrahumanas. La Rosa Blanca que aglutina mujeres y niñas torturadas, abusadas, reclutadas violentamente, tanto por guerrilleros como por paramilitares, con historias desgarradoras, tampoco fue tenida en cuenta. El comisionado Carlos Ospina, según sus denuncias, renunció a dicha comisión por no gozar de garantías para su tarea y publicar sus apreciaciones, mientras que el comisionado Alejandro Valencia si se pronunció sobre sus conclusiones sobre los falsos positivos, actos abominables que la justicia debe sancionar a sus responsables, igualmente que a los guerrilleros sobre los suyos con los militares y las mujeres.

Preocupa que en la comisión se perciba un sesgo ideologizado, que en lugar de contribuir a la verdad objetiva y a destapar todas las atrocidades cometidas, se parcialice la información y contribuya a mayores resentimientos y violencia.

María Sol Navia V. 
Exministra

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