Mario Hernández Zambrano
columnista

Debe haber claridad sobre las prioridades

Hay que huir del dogmatismo sin dañar lo existente, aceptar la realidad y ser conscientes de que en esta crisis estamos perdiendo todos.

Mario Hernández Zambrano
POR:
Mario Hernández Zambrano
julio 27 de 2020
2020-07-27 09:30 p.m.
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Plantear en este momento reformas “estructurales” para la economía hacia el mediano y largo plazo usando el esquema de leyes no parece ser acertado, así esos cambios se requieran. La razón es contundente: nadie sabe a ciencia cierta la magnitud en el tiempo que tendrá la pandemia y su impacto sobre la economía, reconociendo que es claro que no es nada superficial sino profundo y con datos escalofriantes. Es urgente enfrentar la fiebre del paciente y no preocuparse aún por la ropa que vestirá.

Claro: desde hace rato se está pensando en una reforma laboral y pensional, en las cuales todos han sido dubitativos, comenzando por los gobiernos de turno, el mismo Congreso de la República, los gremios y el sector privado.

Otra cosa son los temas que poco o nada tienen que ver con la coyuntura y que requieren un trato urgente, como la reforma a la justicia (desprestigiada hasta más no poder), la modernización de las corporaciones autónomas regionales (nidos de politiquería regional) y una revisión del funcionamiento político para ponerle seriedad a ese tema.

A decir verdad, no es oportuno entrar a plantear una reforma laboral profunda ahora, por una razón pragmática: con ella no se cambia en nada la situación crítica que vivimos, en la que los trabajadores también han llevado del bulto. Países como España y Francia han decidido en ese sentido.

Eso no opta para que el asunto no se siga estudiando y en temas concretos, como el teletrabajo, se expidan normas que se ajusten a una realidad y su objetivo sea estimularlo y no frenarlo por una sencilla razón: si a la empresa se le imponen trabas y costos exagerados, sin duda que recurre a contratar servicios fuera del país, lo cual nadie lo puede impedir. Y ello seria malo para el trabajo local.

¿Reforma tributaria? Por favor no le hagamos ese daño a la economía del país y es equivocado plantear una subida de impuestos en una recesión. Sencillamente, se agudiza la caída y en consecuencia los recaudos.

Lo tecnócratas pregonan la reforma, pero el presidente Duque con su pragmatismo y claridad conceptual no es partidario. Y puede resultar duro, pero debe imponerlo e impedir que se siga generando incertidumbre. El cuentico de que ahora sí vendrá una “reforma estructural” ya está desprestigiado.

Como en este tema van a caer varios gobiernos, Colombia debe mandar un mensaje que estimule a que empresas de afuera vengan a producir aquí y permitan el desarrollo de sectores que necesitan urgente inversión, como el desarrollo del agro y la agroindustria, la reconversión industrial y la economía del conocimiento a través de la tecnología. Sin duda, esta crisis está llevando a muchas empresas transnacionales o acercar a sus centros de consumo las plantas de producción y nuestro país debe presentarse como una opción.

En este momento, la prioridad es procurar que el daño en variables como el consumo sea el menor posible para mantener vivo al aparato productivo. Y por eso hay que huir del dogmatismo e ideas extremas sin dañar lo existente, aceptar la realidad y tomar conciencia que es una crisis enorme en la que están perdiendo todos: la empresa y los trabajadores de todos los sectores, el gobierno central, los departamentos y los municipios, la banca y toda la gente y en esos términos hay que saber que el punto de partida es muy delicado para el mundo entero.

Mario Hernández
Empresario exportador

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