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Mario Hernández Zambrano

Populismo y mentiras que pagaremos caro

El valor agregado, la innovación, patentes y tecnología de productos que se compraban en días sin IVA merecen reflexión sobre la capacidad productiva.

Mario Hernández Zambrano
POR:
Mario Hernández Zambrano
octubre 03 de 2022
2022-10-03 09:16 p. m.
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Aceptando lo poco o nada que les importa el debate y análisis juicioso de los temas sensibles a muchos padres de la patria y representantes del gobierno de Gustavo Petro, como el senador Gustavo Bolívar, quienes tienen como objetivo minimizar o ridiculizar a quienes no están de acuerdo con su demagogia simple y barata, puede que resulte más productivo arar en el desierto que responder seriamente, pero ese riesgo ético hay que correrlo.

El ejemplo de los ‘días sin IVA’ resulta muy elocuente, dado que el gobierno anunció con toda rimbombancia que se eliminaban del todo porque era un favor que se hacía a los ricos, en contra los pobres y que el gobierno del ‘cambio’ no estaba dispuesto a hacer ese sacrificio fiscal, que a decir verdad nunca se cuantificó como ocurren con muchas de las promesas poselectorales del gobierno Petro, mostrando que no ha superado la etapa de campaña.

Pues resulta que ahora, en forma sorpresiva, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo ha anunciado que habrá dos (no cero) días sin IVA, pero solo para productos que se fabrican nacionalmente (en un 50%) con el propósito muy discutido de estimular la producción nacional y al cuestionarse la medida bastante floja legalmente por el efecto discriminación en el IVA a un mismo producto.

Es de sentido común pedir coherencia en el manejo de estos asuntos tan importantes en la vida de la gente como es la defensa de su presupuesto familiar, en el sentido que si para el gobierno no cobrar IVA en algunos productos de consumo durable que no se adquieren todos los días tiene argumento el costo fiscal, resulta que ahora cambiarlos por otros no tiene ese costo. No resiste análisis alguno y a lo mejor por lo insostenible es que Bolívar dice ramplonamente que plantearlo es defender que la gente compre lo importado y no lo nacional.

Hay que destapar las mentiras que maneja el populismo. Mientras en países como España, el gobierno subsidia la gasolina y anuncia una reducción de impuestos para los trabajadores de clase media y anuncia un impuesto a los grandes-grandes capitales con el objeto de garantizar la demanda agregada de la economía, aquí no hacemos ni lo uno ni lo otro y confundimos el esfuerzo y la mejora de la vida en función del trabajo con la riqueza. Sin duda lo pagaremos muy caro.

Y una última reflexión de sentido común sobre el IVA que difícilmente va a aceptar o entender Gustavo Bolívar: para descontar el IVA en la cadena se requiera la factura electrónica, uno de los pocos instrumentos que garantizan de verdad el control a la evasión, factor clave para lograr mayor recaudo y que con seguridad compensará la tarifa cero en beneficio del colombiano de a pie.

El valor agregado, la innovación, patentes y tecnología de muchos productos que se compraban en los días sin IVA merecen otra reflexión sobre la capacidad productiva nacional.

Mario Hernández

Empresario exportador.

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