Maryluz Mejía de Pumarejo
análisis

El impacto del agua en la economía

Hay que promover el manejo integral y protección de los recursos hídricos a través del fortalecimiento de la institucionalidad. 

Maryluz Mejía de Pumarejo
POR:
Maryluz Mejía de Pumarejo
junio 26 de 2019
2019-06-26 07:12 p.m.
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La creciente demanda de las ciudades en expansión está ejerciendo grandes presiones sobre su infraestructura de agua. Para 2030 la Población Urbana alcanzará el 60% de la población mundial. Hasta 323 millones de personas en 3 continentes están en riesgo de contraer enfermedades causadas por infecciones de patógenos presentes en el agua y por lo menos 2/3 de la población mundial equivalentes a más de 4 mil millones de personas enfrentan una fuerte escasez de agua al menos un mes cada año.

Se trata del Recurso Agua, un tema importante de abordar, tanto desde el punto de vista económico, como desde las soluciones estructurales a adoptar ya que por ejemplo, según un Informe elaborado por el Banco Mundial, en Latinoamérica, la escasez y sequías tienen un costo medio de US$94.000 millones/año en pérdidas económicas a productores y consumidores; a su vez, las inundaciones dejan pérdidas por US$120.000 millones/año entre daños materiales y humanos.

Ahora bien, según el mismo informe, en Colombia, las sequías reducen el número de horas trabajadas en 4,5% y reducen el nivel de ingreso salarial en 6,5%. Igualmente, fenómenos como ‘La Niña’ o ‘El Niño’, tienen efecto en la tasa de desempleo que se incrementa entre el 5,1 y el 8,9%. A su vez, la población afectada por inundaciones asciende 2,8 millones de personas y los daños económicos estimados se tasan en US$5.740 millones, cifra equivalente a 2% del PIB, mientras 3 de cada 10 municipios tienen problemas de abastecimiento y serios riesgos de escasez.

En relación con el tema específico de los servicios de agua y saneamiento, el país por una inadecuada prestación de ellos, puede estar asumiendo un costo de US$2.500 millones/año que equivalen al 0,67% del PIB con incidencia en una baja productividad que es comparativamente 18% menor al promedio de los países que pertenecen a la OCDE.

Los indicadores expuestos ponen de presente la necesidad de acometer en Colombia una política integral para el manejo del recurso hídrico, que, además de contrarrestar el impacto negativo sobre la economía, pudiera traer efectos positivos en cuanto al desarrollo de proyectos estructurales del sector agua y saneamiento, incentivando tanto la productividad industrial como la generación de empleo.

Esa política estructural ha sido el planteamiento que desde Acodal hemos venido realizando que tiene que ver con el Manejo Integral y Protección de los Recursos Hídricos a través del fortalecimiento de la institucionalidad existente con el objetivo específico de la creación de una Agencia Nacional del Agua que oriente la planificación y administración del recurso, que articule y armonice las competencias que hoy se encuentran dispersa en entidades del orden nacional, regional y local, que sea transversal a todos los sectores que utilizan tan vital recurso y que fije el rumbo al buen gobierno del agua.

Esta agencia sería una entidad pública del sector descentralizado del poder ejecutivo, con personería jurídica patrimonio propio y autonomía administrativa, técnica y financiera adscrita al Ministerio de su competencia, bajo el concepto de agrupar funciones y personal que ya se encuentra vinculado laboralmente en distintas oficinas o dependencias del Estado.

Para Acodal es claro, que su creación no implica el desconocimiento de las competencias que en materia de política y planeación se encuentran en los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Vivienda Ciudad y Territorio y las cuales igualmente deben ser fortalecidas.

Se requiere entonces atender entre otras cosas, temas tales como: provisión adecuada de servicios de Agua y Saneamiento que involucre lo relacionado con la especialización y buen desempeño de empresas operadoras con énfasis en operaciones de tipo regional bajo el criterio de economías de escalas e incentivos para materializar estas decisiones, servicios sostenibles de saneamiento en zonas urbanas y rurales, desarrollo de un plan de tratamiento de aguas residuales a escala nacional con un enfoque de economía circular( reuso), el afianzamiento de embalses multipropósitos y sistemas de riego y drenaje, con factores de mejora de desempeño de asociaciones de riego. Obras de adaptación al cambio climático a través de infraestructuras gris y verde con tecnologías apropiadas. Igualmente, medidas de protección de las cuencas hidrográficas que involucra el control a la desforestación y planes a gran escala de reforestación.

Todo lo anterior nos lleva a insistir en tal propuesta pretendiendo con ello que estas reflexiones, como válidos intérpretes de la sociedad civil pueda ser acogida y más tarde que temprano Colombia cuente con esa institucionalidad de alto nivel para el manejo integral del recurso agua, como se ha logrado en otros países similares al nuestro.

Maryluz Mejía de Pumarejo
Presidenta Ejecutiva de Acodal

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