Mauricio Cabrera Galvis
Columnista

Economía bloqueada

Frente a choques de oferta no hay instrumentos de política que lo controlen. Aumentar gasto, bajar tasas o emitir dinero sirven para impulsar demanda.

Mauricio Cabrera Galvis
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
mayo 31 de 2021
2021-05-30 09:36 p. m.
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Después de un mes de marchas, manifestaciones y bloqueos, los convocantes del Paro Nacional han logrado obtener algunos de sus justos reclamos, el gobierno ha sido lento y equívoco en su respuesta, y la economía está sufriendo las consecuencias, sobre todo por los bloqueos en ciudades y carreteras.

Los bloqueos no se han podido levantar porque estamos ante un diálogo de sordos entre un Comité de Paro que no representa a los jóvenes de la calle, pero que le interesa prolongar el paro para obtener más concesiones del gobierno, y un gobierno que no toma las acciones preventivas y demora los diálogos porque también le interesa que el paro se prolongue para quitarle apoyo popular y derrotarlo por cansancio, o como dicen algunos –y ojalá no sea cierto- porque quiera justificar medidas extremas como la conmoción interior.

Lo que están produciendo los bloqueos es un choque de oferta, es decir una disminución en el suministro de bienes y servicios por escasez de insumos o por destrucción de la infraestructura de producción.

Un ejemplo es el panadero del barrio que se queda sin harina porque el trigo importado está bloqueado en Buenaventura, pero tampoco tiene margarina porque a la planta que la elabora no pueden entrar los trabajadores, ni azúcar porque los ingenios están parados, ni huevos porque el alimento de las gallinas está pudriéndose en un camión que no puede pasar.

También puede ocurrir en la prestación de servicios como el MIO, el sistema de transporte masivo de Cali, cuyas estaciones fueron quemadas, lo mismo que algunos buses. Otro ejemplo es la provisión de dinero en efectivo, que se recorta cuando queman cajeros automáticos u oficinas bancarias.

Las consecuencias del choque de oferta son desempleo e inflación. Desempleo, porque muchas empresas y negocios, sobre todo los pequeños, no tienen como resistir una parálisis de la producción y las ventas; se quiebran y deben despedir a sus empleados. Inflación, porque la escasez de papa sube su precio, o si no hay transporte público hacen su agosto los transportadores piratas cobrando más.

El choque de oferta producido por los bloqueos es todavía más grave porque llega después de un grave choque de demanda generado por la pandemia que dejó sin ingresos a millones de colombianos, redujo las ventas del comercio y las empresas, obligando a miles de ellas a cerrar y despedir empleados.

Frente a los choques de oferta no hay instrumentos de política que lo controlen. Aumentar el gasto público, bajar la tasa de interés o emitir dinero sirven para impulsar la demanda, pero son inútiles para aumentar la oferta.

Gran equivocación política de los dirigentes del paro por demorarse en desautorizar los bloqueos porque los más perjudicados por esta situación son los pequeños empresarios y los más pobres vulnerables, porque se les encarecen los alimentos, deben caminar kilómetros para llegar a sus casas o, lo peor de todo, pierden el trabajo y los ingresos.

Mauricio Cabrera Galvis
Consultor privado
macabrera99@hotmail.com

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