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Mauricio Cabrera Galvis

Negros invisibles

Aunque en Colombia no hay leyes racistas,  en la práctica los negros siguen siendo discriminados.

Mauricio Cabrera Galvis
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
mayo 30 de 2022
2022-05-30 11:02 a. m.
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¿Es que en Colombia hay negros? Esta fue la pregunta que por allá en marzo del 2000 le hizo la influyente congresista afro-norteamericana Cinthya McKinney a dos negros que se aparecieron en su oficina sin cita previa, sorprendida cuando esas dos personas en perfecto inglés le dijeron que eran colombianos.

Los dos atrevidos personajes eran Luis Gilberto Murillo y Oscar Gamboa. El primero había sido gobernador del Chocó y trabajaba como consultor en Washington, mientras que Gamboa era el director de la Federación de municipios del Pacífico; ambos buscaban recursos y apoyo para la población negra en Colombia.

La pregunta de la representante McKinney muestra que era tan grande la invisibilidad que tenían los negros en Colombia hace escasos 20 años, que ni siquiera una activa conocedora de la problemática de la población afrodescendiente en América sabía que existían en nuestro país.

El desconocimiento no se debía a que fueran pocos sino a que eran invisibles fuera de nuestras fronteras. De hecho cerca del 10% de la población colombiana se reconocen como afrodescendiente, en el Chocó y todo el litoral Pacífico son mayoría absoluta y Cali con por lo menos una tercera parte de sus habitantes de origen afro es la segunda ciudad con mayor población de raza negra América Latina, después de Salvador Bahía..

Sin embargo, a pesar de ser tan numerosos, hasta principios de este siglo en el exterior solo eran conocidos los futbolistas negros y eran muy escasas las personas negras que llegaban a cargos de poder a nivel nacional. Aunque en Colombia no hay leyes racistas y por el contrario La Constitución del 91 garantiza la igualdad entre las razas, en la práctica los negros siguen siendo discriminados. Es bien conocida la historia del intento de “blanquear” el retrato de Juan José Nieto, quién fue el único presidente negro de nuestra historia en 1.858.

Murillo y Gamboa lograron establecer estrechas relaciones con el “black caucus”, es decir la bancada negra en ese Congreso, y a forjar relaciones de amistad con congresistas tan influyentes como el actual presidente del comité de relaciones internacionales de la Cámara, Gregory Meeks, quien tiene una bandera de Colombia en su escritorio.

Ese cabildeo en el Congreso norteamericano ha dado buenos resultados: el black caucus ha presionado en todas las negociaciones bilaterales para que los negros sean más visibles logrando que haya más representantes negros en ministerios y otros altos cargos del gobierno y las fuerzas militares. Además en la última década ha logrado movilizar más de USD 200 millones de la USAID para programas en poblaciones afros e indígenas.

Veinte años después Murillo y Gamboa son dos de las personas negras más visibles de Colombia, en el país y en el exterior, el primero como candidato a la vicepresidencia, y el segundo como ministro consejero en la embajada en Washington, siguen trabajando para lograr que la numerosa población negra también sea más visible y mejoren sus condiciones de vida.

MAURICIO CABRERA GALVIS

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