Mauricio Cabrera Galvis
Columnista

¿Qué pasa en Cali? (2)

En país de ciegos el tuerto es rey, y a comienzos de 2020 la situación de Cali era menos mala que la del resto del país.

Mauricio Cabrera Galvis
POR:
Mauricio Cabrera Galvis
mayo 10 de 2021
2021-05-09 06:00 p. m.
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El paro continúa. Van 12 días de manifestaciones y bloqueos, pero también de actos de vandalismo y violentos enfrentamientos con la fuerza pública que han dejado demasiados muertos y heridos de ambas partes.

(¿Qué pasá en Cali? Parte 1)

Cali sigue siendo la ciudad donde la confrontación es más intensa ¿Cómo fue posible que llegáramos a esta situación y que se prolongue por tantos días? La semana pasada planteé algunas hipótesis que hoy quiero complementar.

Ante todo el contexto social. El director del Dane, Juan Daniel Oviedo, presentó esta semana las cifras de la pobreza y la desigualdad de Cali, y los resultados del impacto de la pandemia en la ciudad son aterradores.

En país de ciegos el tuerto es rey, y a comienzos de 2020 la situación de Cali era menos mala que la del resto del país, con una tasa de pobreza del 21,9%, frente al 35,7% nacional; en pobreza extrema los porcentajes eran 4,7% y 9,6% respectivamente, y en el índice de desigualdad 0,46% y 0,52%.

Entonces llegó la pandemia y todo empeoró en el país: la pobreza nacional llegó a 42,5 (un aumento de 7 puntos) y 3,5 millones de personas se volvieron pobres (un aumento del 20%). También se incrementó la desigualdad medida por el índice de Gini, el cual pasó de 0,52 a 0,54, volviendo a los niveles de principios de siglo.

Lo que en el país fue tormenta, en Cali fue huracán. La tasa de pobreza aumentó 15 puntos (el doble de la nacional) llegando a 36,3, y el número de pobres aumentó 67%, es decir más del triple de lo que pasó en el país.

Otro indicador alarmante en la ciudad es la pérdida de ingresos de los más pobres: mientras que en el conjunto del país fue del 24%, en Cali fue del 50%.

No hay explicación clara de estas diferencias, sobre todo porque los aumentos del desempleo si han sido similares. Lo que es evidente es que un deterioro de esta magnitud, así sea en la capital del cielo, es el caldo de cultivo más propicio para la explosión social.

En cuanto a la prolongación del paro confluyen dos factores. De una parte, grupos criminales de todas las tendencias que han infiltrado la legítima protesta para crear caos y zozobra y, de otra, la lenta y tardía respuesta del gobierno tanto para atender los justos reclamos de la población, como para enfrentar con más inteligencia y menos violencia los desmanes y el vandalismo en las calles.

Dos ejemplos de la equivocada respuesta oficial. Si el gobierno no se hubiera demorado 5 días en retirar la reforma tributaria y hubiera llamado al diálogo desde el principio, el paro y las protestas no habrían tenido tanto combustible para continuar.

Si en lugar de enfrentar con la fuerza los bloqueos en la ciudad y en las carreteras y las vías de acceso, cuando ya se han formado, se identifican con inteligencia los sitios donde se van a producir y se impide que se formen, se evitarían muchos muertos y heridos.

Mauricio Cabrera Galvis
Consultor privado.
macabrera99@hotmail.com

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