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Mauricio Reina
opinión

Año nuevo, ¿cifras nuevas?

El país sigue teniendo un inmenso desequilibrio externo y los inversionistas cobrarán cara cualquier salida en falso de algún funcionario de Gobierno.

Mauricio Reina
POR:
Mauricio Reina
enero 19 de 2023
2023-01-19 09:12 p. m.
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La economía colombiana empezó el 2023 con mejores perspectivas que las que plantean los analistas a fines del año pasado.

Claro está que el crecimiento económico será muy inferior al del año anterior y la inflación sigue siendo un reto enorme, pero en pocas semanas otras dos grandes amenazas del entorno parecen haberse debilitado.

La primera buena noticia ha llegado en uno de los terrenos que más temores ha generado entre los analistas: el descuadre fiscal.

Promediando diciembre el Ministerio de Hacienda difundió el Plan Financiero para 2023 con dos novedades: los ingresos del gobierno están mucho mejor que lo que se esperaba (por cuenta del excelente crecimiento de 2022, los buenos precios del petróleo y las reformas tributarias recientes) y en consecuencia el déficit fiscal proyectado para 2023 cayó a 3,8% del PIB.

Cómo habrá sido de grande la mejora del recaudo tributario, que el gobierno puede alcanzar esos buenos resultados fiscales incluso gastando todo el ingreso adicional que generará la reforma tributaria del año pasado.

Hasta hace unos meses las cuentas indicaban que para poder cumplir con la regla fiscal el gobierno sólo podría gastar el 50% o 60% de los recursos adicionales generados por la reforma, pero con el dinamismo de los recaudos esa restricción ha desaparecido.

La otra buena noticia ha venido por el lado cambiario. Mientras hace apenas 2 semanas el dólar volvió a acercarse a los $5.000 , en los últimos días la tasa de cambio ha bajado y se ubica en el vecindario de los $4.700.

Esta reducción tiene una razón clara: los buenos datos de inflación que se han registrado durante tres meses consecutivos en Estados Unidos y que permiten anticipar que el aumento de la tasa de interés en ese país será mucho menos drástico que lo que se esperaba, lo que atenúa las salidas de capitales de economías emergentes como la colombiana.

Con un mejor panorama fiscal y cambiario, ¿el gobierno puede bajar la guardia? De ninguna manera.

Las buenas cifra fiscales no están garantizadas para los próximos años, en la medida en que la continuidad de las fuerzas que las han impulsado no está garantizada, especialmente si el gobierno sigue empeñado en matar la gallina de los huevos de oro tributarios del sector minero energético.

Entre tanto, la sostenibilidad del alivio cambiario tampoco está garantizada.

El país sigue teniendo un inmenso desequilibrio externo y los inversionistas cobrarán cara cualquier salida en falso de algún funcionario del gobierno que pueda atentar contra la sostenibilidad macroeconómica.

Bajo esas circunstancias, la administración Petro debe estar consciente de que si quiere aprovechar las buenas noticias que ha traído el nuevo año, debe poner de su parte rigor, disciplina y coherencia, tres condiciones que no están garantizadas a juzgar por lo que hemos visto en estos meses de gobierno.

MAURICIO REINA
Investigador asociado de Fedesarrollo

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