Mauricio Reina

La hora de los irresponsables

"En Colombia se han sentido los ecos que vienen del sur".

Mauricio Reina
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Mauricio Reina
agosto 15 de 2019
2019-08-15 10:00 p.m.
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El presidente de Argentina, Mauricio Macri, acaba de pagar un precio altísimo por ser responsable. En las elecciones primarias del domingo pasado sufrió una estruendosa derrota frente al candidato Alberto Fernández, cuya fórmula vicepresidencial es la expresidenta Cristina Fernández.

Aunque la elección presidencial solo tendrá lugar a fines de octubre, el resultado del domingo fue muy importante. Al tratarse de unas elecciones primarias abiertas y obligatorias, constituyeron un anticipo de lo que puede pasar en las presidenciales, tanto así que la mayoría de los analistas creen que esa diferencia ya es insalvable y que el Kirchnerismo volverá al poder de la mano del tándem Fernández-Fernández.

Parece que ya nadie recuerda que fue el Kirchnerismo el que produjo el desastre que terminó pagando Macri. Bajo los mandatos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández la economía argentina tuvo una notable expansión apoyada en los altos precios internacionales de la soya, que generaron cuantiosos ingresos y se tradujeron en generosas políticas asistencialistas que aceitaron la maquinaría política oficialista.

Cuando finalmente cayó el precio de la soya, hacia 2014, se acabó la plata abundante y la economía se vio abocada a la necesidad de un ajuste. ¿Quién tuvo que hacerlo? El gobierno de Macri, que enfrentó un déficit fiscal de más de 6 por ciento del PIB, un inmenso desequilibrio externo, una inflación galopante y grandes presiones devaluacionistas. En un acto de responsabilidad, Macri hizo un doloroso ajuste fiscal (subiendo tarifas de servicios públicos, aumentando impuestos y bajando gastos), con un previsible costo en términos de crecimiento: Argentina ya completa dos años de contracción económica.

El domingo pasado los electores estaban ante dos opciones definidas: la nostalgia por un pasado de crecimiento y generosas políticas sociales, atractivo desde el punto de vista político pero insostenible desde el punto de vista económico, o el sacrificio de un necesario apretón del cinturón, económicamente responsable pero tremendamete impopular por su efecto recesivo. Lo más grave de todo es que, tras el desastre electoral, Macri decidió jugar con la misma estrategia de sus rivales y hace dos días anunció un paquete populista que incluye un aumento del salario mínimo, un congelamiento del precio de los combustibles y una reducción de impuestos.

Como era de esperar, en Colombia se han sentido los ecos que vienen del sur. Y no me refiero solo a que en estos días el precio del dólar haya alcanzado niveles históricos alrededor de los 3.450 pesos, sino a algo más grave: el oportunismo de los irresponsables que buscan beneficios políticos inmediatos aunque eso cueste sacrificar la estabilidad económica futura. Vean si no el tuit de Gustavo Petro, señalando que la caída del ‘neoliberalismo’ y el triunfo del ‘progresismo’ en Argentina anuncian tiempos de cambio en América Latina, o la insistencia del Centro Democrático de impulsar en el Congreso una prima laboral infinanciable, en pleno periodo preelectoral. Que nos agarren avisados: el populismo irresponsable viene de todos los lados del espectro político.

Mauricio Reina
Investigador de Fedesarrollo

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