Mauricio Reina

El tiempo va pasando...

Mauricio Reina
POR:
Mauricio Reina
abril 27 de 2012
2012-04-27 01:54 a.m.
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Sigue el revuelo por la encuesta reciente que muestra que la favorabilidad del presidente Santos ha caído 15 puntos en el año y medio transcurrido desde que se posesionó.

Mientras mucha gente se pregunta qué puede haber generado ese descenso de su popularidad, hay otra pregunta más relevante: ¿Qué pasaría si siguiera cayendo en los próximos meses?

La respuesta es simple: mientras menor sea el respaldo con que cuenta un gobierno, menor su margen de maniobra para sacar adelante sus reformas. Alguno dirá que no hay que sacar conclusiones apresuradas por un mal dato en un sondeo, pero si bien es cierto que no hay que armar una tormenta por una sola encuesta, también lo es que la tendencia descendente lleva varios meses.

Incluso, hay otro factor que puede agravar la situación: el tiempo va pasando y ya nos acercamos a la mitad del cuatrienio. Ese no es un dato menor, teniendo en cuenta que los gobiernos suelen hacer sus reformas más audaces al comienzo de sus mandatos y después se dedican a volar con piloto automático.

Cuando ya se acerca el ocaso de sus periodos, los presidentes no hacen grandes transformaciones porque ya no tienen poder político o porque pueden estar buscando una reelección, caso en el cual les sacan el cuerpo a las medidas impopulares.

¿Y por qué es relevante que a este gobierno se le vaya agotando poco a poco la oportunidad de hacer grandes reformas, ya sea porque el tiempo va pasando o su popularidad va cayendo?

Porque hay problemas estructurales serios que requieren solución y cuya urgencia ha pasado a un segundo plano por los buenos resultados de la economía.

Los ejemplos abundan. A estas alturas, está claro que el sistema de salud requiere una profunda cirugía financiera y la reforma pensional no da más espera.

También es evidente que el país exige que la bonanza económica se traduzca en mejoras del capital físico y humano, que se reflejen en resultados tangibles en infraestructura y educación. Además, el proyecto de ley de desarrollo rural nada que sale del horno.

Como si eso fuera poco, la reforma al mercado laboral no da espera.

Aunque el desempleo sigue bajando lentamente, es producto del crecimiento económico y no de la solución a los problemas estructurales del mercado laboral: la desocupación en Colombia sigue siendo mayor que el promedio que registra América Latina, y es alarmante entre los segmentos más jóvenes, menos educados y más pobres de la población.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos sorprendió muy gratamente con sus grandes ejecutorias en su primer año de mandato, pero después se le han ido embolatando las reformas pendientes.

En ese contexto, recordar que estamos a solo tres meses de llegar a la mitad de su mandato es tan preocupante como un resbalón en su popularidad.

Mauricio Reina

Investigador Fedesarrollo

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