Mauricio Reina
Columnista

Sobre las olas, el dólar va

Colombia no puede controlar los facto res externos, pero podría manejar, al menos parcialmen te, el abultado déficit de cuenta corriente.

Mauricio Reina
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Mauricio Reina
agosto 29 de 2019
2019-08-29 10:33 p.m.
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En estos días el precio del dólar ha alcanzado su máximo nivel de la historia, lo que ha llevado a muchos a preguntarse: ¿hasta dónde llegará la depreciación? Para aproximarse a una respuesta hay que analizar qué factores han propiciado el aumento de la tasa de cambio y sus perspectivas.

Empecemos por el precio del petróleo, que ya no es el principal determinante de la tasa de cambio, pero aún sigue siendo relevante.

Este año la cotización promedio del crudo será un poco menor que la de 2018, lo que constituye una presión hacia el alza para el dólar. ¿Qué hay que observar hacia adelante? No solo la evolución de la oferta y la demanda de crudo, sino además cuestiones geopolíticas como la posibilidad que surgió en la reunión del G7 de un diálogo de Trump con Irán.

Trump también es protagonista del mayor factor detrás de la depreciación del peso: la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

Ya se ha cumplido un año desde que arrancó este enfrentamiento, con al menos tres capítulos idénticos: un país amenaza al otro con ponerle aranceles, se sientan a negociar, se rompe la negociación y la amenaza se hace efectiva.

Hasta el momento, el saldo son más de 250.000 millones de dólares de exportaciones chinas afectadas por nuevos aranceles, y más de 100.000 millones de dólares del lado de Estados Unidos.

Si bien en la pasada reunión del G7 Trump dio señales de querer seguir negociando, lo cierto es que el próximo domingo Estados Unidos debe imponer una nueva elevación de 5 por ciento de aranceles a productos chinos.

Pero la gran sorpresa de la semana vino por el lado del Brexit. Aunque todos sabemos que el 31 de octubre vence el plazo para que el Reino Unido negocie su salida de la Unión Europea, nadie contaba con que el primer ministro Boris Johnson patearía la posibilidad de un acuerdo civilizado con Bruselas.

Su decisión de declarar un receso del Parlamento durante dos semanas en octubre eleva sustancialmente la probabilidad de que la salida se dé sin un acuerdo, con todas las perturbaciones que ello traería para el comercio y las finanzas internacionales, incluido el mercado del dólar.

Finalmente, el factor Argentina sigue presente. Mientras el gobierno de Macri intenta renegociar los términos de su deuda con sus acreedores, incluido el Fondo Monetario Internacional, el probable nuevo presidente Alberto Fernández se ha ido lanza en ristre contra la institución.

Esta actitud no solo presagia lo que podría ser en adelante una tormentosa relación de Argentina con su principal acreedor, sino una nueva perturbación del mercado financiero internacional.

Por supuesto que Colombia no controla ninguno de estos factores. Lo que sí podría manejar, al menos parcialmente, es el abultado déficit de cuenta corriente (el segundo mayor de la región) que nos hace tan vulnerables a esos vaivenes externos.

La mala noticia es que, ante el precario desempeño de nuestras exportaciones, ese déficit sólo se resuelve de dos maneras: o con mayor depreciación del peso o con menor crecimiento económico.

Mauricio Reina
Investigador asociado de Fedesarrollo

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