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Miguel Gómez Martínez

Decrecimiento

Sin crecimiento están condenados a no tener esperanza de redención y a nunca poder vivir sabroso.

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
septiembre 06 de 2022
2022-09-06 06:58 p. m.
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La intervención de la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, en el Congreso Nacional de Minería causó revuelo en los medios políticos y económicos. En la forma, sorprendió por los regaños, en tono escolar, a periodistas y asistentes. Sin duda no entiende que ahora es ministra de Estado y que ya no está en la academia donde esos desplantes no tienen consecuencias.

Pero lo importante es el fondo de lo que afirma. Muchos se escandalizaron con la idea del “decrecimiento económico” pero ese concepto no es nuevo. Los primeros movimientos verdes que surgieron en Alemania a principios de los años setenta del siglo pasado ya hablaban de la noción de “crecimiento cero”. Para ellos, hippies de los años sesenta que habían envejecido y encontrado la causa ambiental como substituto a la guerra de Vietnam, la ecología era su nuevo mantra. Las palabras de la ministra sin duda habrían arrancado fuertes aplausos en un escenario de radicales verdes.

La ciencia económica ha tenido varios exponentes de esas visiones apocalípticas del crecimiento económico. Sin duda el más importante de ellos es Thomas Malthus (1766-1834), célebre pensador de la escuela clásica, para el cual la desbordada natalidad impulsaba el salario a un nivel de subsistencia. Las enfermedades y las pandemias eran el único regulador posible de la población. Malthus, marcado por un fuerte tinte moralista, afirmaba que las clases populares no podrían controlar sus instintos sexuales y por lo tanto la explosión demográfica las condenaba a la miseria. Lejos estaba Malthus de imaginar que sería posible un escenario como el actual con caídas vertiginosas del índice de fecundidad, envejecimiento de la población y contracción demográfica.

Pocos notaron que la ministra recibió un franco espaldarazo del presidente Gustavo Petro para quien la noción de sostenibilidad es central en su pensamiento político. En “Los Límites del Crecimiento” de Dennis Meadows, publicado en 1973 -texto que da nacimiento a la moderna visión ambiental apocalíptica- está claro que el crecimiento, con sus efectos depredadores y contaminantes, es el causante del fin próximo de la humanidad.

El llamado a que las economías avanzadas tengan un crecimiento negativo para frenar la catástrofe y reducir las desigualdades encaja en la visión que muchos comparten sobre un nuevo conjunto de prioridades sociales donde el crecimiento de la producción no debe ser el objetivo primario de la política económica.

Las declaraciones de la ministra ignoraran el contexto doméstico. Dudo mucho que aún en Noruega, Suiza o Dinamarca, donde el crecimiento ha eliminado la pobreza, el decrecimiento sea una opción aceptable. Pero en Colombia, donde los niveles de pobreza son aún elevados, implica dejar por fuera del bienestar a millones de ciudadanos que sueñan con algún día salir de la miseria.

Sin crecimiento están condenados a no tener esperanza de redención y a nunca poder vivir sabroso.

Miguel Gómez Martínez
migomahu@gmail.com

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