Miguel Gómez Martínez
columnista

En el mundo: 1.320 millones

Con apenas 5,3 millones automóviles en Colombia, el país está condenado a una creciente inmovilidad.

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
noviembre 06 de 2018
2018-11-06 09:33 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/05/56b4c55d1afeb.png

Advierto que no soy ingeniero mecánico ni experto en automóviles. Pero reconozco que me gusta mucho la revista Motor de El Tiempo. Me la leo con cuidado, desde el editorial de José Clopatofsky, que toca temas de fondo en materia de movilidad y política de transporte, los lanzamientos, las consultas de los lectores y las tablas de los precios de los vehículos para apreciar lo pobre que soy. Le pongo atención hasta a las propagandas para ver las novedades. Es una lectura que disfruto y que no me pierdo.

En el pasado número de Motor (711, del 31 de octubre) trae unas muy interesantes estadísticas sobre la importancia de este sector. La primera es la cifra del número de automóviles que hay en el mundo: 1.320 millones para una población estimada en 7.500 millones de habitantes en el planeta (sin conocerse el dato de Colombia, que según el Dane es un misterio), lo que equivale a un carro por cada 5,7 pobladores de la tierra.
En los últimos 20 años, el número de automóviles en el mundo se duplicó, y en el 2018 se venderán 98 millones de unidades adicionales. Del total mundial, Estados Unidos tienen 271 millones de vehículos para una población de 330 millones. China cuenta con 194 millones para una población de 1.400 millones. Si extrapolamos su nivel futuro y lo equiparamos a la relación de EE. UU. en el presente, la cifra sería impresionante: 1.150 millones automóviles. El impacto de ese volumen de vehículos sobre el ambiente y el consumo de energía sería sencillamente devastador. El solo hecho de que China alcance a EE. UU. en el número de autos ya es aterrador, y es algo que debería suceder en los próximos años. Este año se estima que en el gigante asiático se venderán 29 millones de carros contra 17,5 millones en Estados Unidos.

Mientras tanto, Colombia colapsa en un problema de inmovilidad creciente. El tema es insostenible en Bogotá y todavía no inician las obras del metro y del Transmilenio por la carrera séptima. Pero el problema se extiende a las ciudades intermedias, las carreteras e incluso las vías secundarias. Ya no hay horas pico, ni días de la semana donde la movilidad mejore. Y esto con un muy pequeño mercado de automóviles que el año anterior vendió apenas 234 mil automóviles, quinto y lejos en Latinoamérica después de Brasil (2,2 millones), México (1,7 millones), Argentina (950 mil) y Chile (379 mil).

En este país de abundantes falacias, la cultura contra el automóvil lleva años caracterizada por un discurso que parece ignorar que, para toda persona, el vehículo es sinónimo de libertad, progreso y prestigio. En lugar de diseñar más y mejores vías, cuidar el desarrollo transparente de los proyectos de infraestructura y reconocer el papel del automóvil en el desarrollo nacional, nos hemos dedicado a perseguir, estigmatizar, castigar y gravar a quienes tienen vehículo propio. En vez de garantizar un servicio digno de transporte público, hemos decidido que los pobres deben asumir las peores y más indignas condiciones de transporte o comprar moto.

Con apenas 5,3 millones automóviles en Colombia, el país está condenado a una creciente inmovilidad con las enormes consecuencias que ello implica para su productividad y competitividad.

Miguel Gómez Martínez
Asesor económico y empresarial
migomahu@hotmail.com

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado