Miguel Gómez Martínez

Familia y economía

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
diciembre 04 de 2013
2013-12-04 12:52 a.m.
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Se llevó a cabo en Bogotá el simposio ‘La familia: un desafío político y empresarial’, promovido por Red Familia Colombia y el Cesa.

El evento llamó la atención sobre el papel central que juega la familia en toda sociedad y puso de relieve la importancia que el núcleo familiar tiene para el desarrollo económico. Las conferencias permitieron señalar la preocupante realidad de la institución familiar en los países desarrollados y la tendencia inquietante en naciones como Colombia.

El director del Instituto de Política Familiar de España, Eduardo Hertfelder, dejó en claro que en los países europeos la crisis familiar amenaza el equilibrio económico y la sostenibilidad social.

La caída de la natalidad genera un desbalance crítico para la sociedad española, donde el número de ciudadanos de más de 65 años supera en un millón a los que tienen menos de 14 años.

Desde 1990, el número de matrimonios anuales no cesa de disminuir y la edad promedio de los contrayentes es de 33,5 años.

En una economía debilitada por la baja natalidad, los jóvenes no consiguen empleos estables, no logran su independencia y permanecen en sus hogares paternos sin lograr despegar como agentes productivos.

Mientras tanto, los hogares tienen cada vez menos miembros (2,7 por hogar) y son más frágiles, pues cada 4,7 minutos se produce un divorcio en España.

La dura realidad familiar española explica, en buena medida, varios de sus problemas estructurales.

El envejecimiento de la población se refleja en un bajo dinamismo del consumo, caídas en la productividad o el crecimiento desmedido de los gastos pensionales y de salud.

La decadencia demográfica se conjuga con el derrumbe de la familia, que debilita la formación patrimonial, reduce el ahorro y hace financieramente insostenibles sistemas de pensiones por repartición.

Recuperar la dinámica de natalidad y mejorar la estabilidad familiar han dejado de ser temas ideológicos para convertirse en desafíos estratégicos.

Interesantes son también las ideas esbozadas por el exgobernador del estado mexicano de Morelios, Marco Adame, y el rector del Cesa, José Manuel Restrepo, sobre políticas a favor de la familia.

El concepto más importante es el de empresa familiarmente responsable (EFR). En la medida en que los dos padres son económicamente activos, el riesgo mayor es la estabilidad del núcleo familiar.

Resulta, entonces, necesario desarrollar mecanismos que concilien el trabajo con el hogar.

La tecnología permite cada día una mayor distancia entre el empleado y su oficina, lo que ayuda a proteger a los hijos.

Pero también es necesario integrar en mayor grado a las familias a la vida empresarial.

Lograr este nuevo equilibrio no es fácil, mientras se siga privilegiando un modelo de productividad empresarial que exija cada vez más horas de trabajo en la oficina.

En Colombia, a pesar de la preocupante evolución de temas como el embarazo juvenil, la drogadicción, el pandillismo o el ausentismo escolar, seguimos promoviendo un enfoque individualista de las políticas públicas. No queremos aceptar que proteger y promover la familia reduciría de manera significativa estos graves problemas.

Miguel Gómez Martínez

Profesor del Cesa

representante@miguelgomezmartinez.com

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