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Miguel Gómez Martínez

La dictadura de la política

La política ha sido siempre el reflejo del instinto del humano por acumular parcelas de poder (...) muy relacionada con ambición, egoísmo y egolatría.

Miguel Gómez Martínez
POR:
Miguel Gómez Martínez
noviembre 22 de 2022
2022-11-22 09:07 p. m.
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Afirmamos, con toda certeza, que vivimos en el mundo de la tecnología y la información. Podemos comunicarnos con cualquier persona en el planeta en segundos y lo que sucede en las geografías más apartadas nos llega apenas minutos después de que sucede. La capacidad científica nos permite fotografiar agujeros negros que son invisibles y crear, en pocos meses, una vacuna que modifica el virus del Covid.

Lo mismo podríamos decir de la economía donde hemos desarrollado mecanismos muy sofisticados para financiar, producir y comerciar bienes y servicios. Pareciera como si la ciencia gobernara nuestras vidas.

Nada es menos cierto. Si para los antiguos la filosofía era la ciencia reina, para el hombre contemporáneo es la política. La política es la fuerza dominante de nuestras sociedades. Todo es político, en el buen y el mal sentido de la palabra. Algunos ejemplos ilustran esta superioridad.

Se inicia el mundial de Catar. Mientras el tema deportivo agita a los aficionados al fútbol, la política ya cubrió este evento con su manto. Abundan las noticias sobre las restricciones que tienen las mujeres en las sociedades islámicas, nos aterramos con el número de trabajadores que murieron en la construcción de los estadios y nos indignamos con la represión que se ejerce contra los gais. Ni siquiera una pasión tan fuerte como lo es el fútbol ha podido evitar la politización del evento.

En Colombia iniciamos unos debates complejos sobre temas como la salud. A pesar de los innegables e impresionantes avances del país en materia de cobertura de salud y sin tener en cuenta el aumento constante de la esperanza de vida de los colombianos que es el reflejo de una mejor atención médica, desconocemos las estadísticas y situamos el debate en el plano político. El problema es político: la institución y el médico que nos atiende lo paga una empresa privada que genera utilidades. Ignoramos los argumentos técnicos, estadísticos, científicos, económicos e históricos que demuestran que los sistemas públicos de salud son menos eficientes y resultan insostenibles en términos presupuestales.

No es entonces de extrañar que los debates en las democracias sean cada vez más irracionales. Hasta la inteligencia ha sido derrotada por la política y por la política extrema. La política se quiere meter en todo desde lo que podemos comer, la manera cómo educamos a nuestros hijos, a quién podemos amar, lo se puede pensar y decir, la fe que podemos profesar, lo que está bien y lo que no lo está.

La política ha sido siempre el reflejo del instinto del ser humano por acumular parcelas de poder. Está entonces muy relacionada con la ambición, el egoísmo, la egolatría y el deseo de dominación. Ha sido siempre así y lo será. Vivimos en la triste era de la dictadura de la política.

Miguel Gómez Martínez
migomahu@gmail.com

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