Nicola Stornelli García
Análisis

Los operadores postales, la banca de la Colombia profunda 2

Los operadores postales no son ni serán, jamás, competencia para el sector financiero.

Nicola Stornelli García
POR:
Nicola Stornelli García
noviembre 25 de 2020
2020-11-25 09:01 a. m.
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Pocas veces escribo tanto acerca de un mismo tema. Como soy un humilde catedrático de provincia y me he movido entre los pueblos del Caribe y algunos del interior, en el ejercicio profesional, he utilizado y he dimensionado el uso de los operadores postales. Por eso me extrañó algunos comentarios que vi en el sitio web del Ministerio de las TIC al proyecto de decreto que le amplía el espectro de servicios a dichos operadores.

El sector financiero olvida que no cubre todo el país y que los operadores postales son su aliado en esa Colombia profunda en la que no es rentable abrir una sucursal; hay que reiterar que los operadores postales tienen presencia en todos los municipios del país.

¡¡TODOS!!

Los operadores postales no son ni serán, jamás, competencia para el sector financiero. Antes, por lo contrario, siempre serán su aliado allá donde ellos no pueden llegar, lo repito una vez más. Además, están atados a garantías, que cubren con instrumentos del sector financiero y responden al derecho constitucional a la correspondencia y a su privacidad.

Debo agregar un apartado de un fallo de la Corte Constitucional para que los lectores entiendan la discusión: “…las normas constitucionales aludidas no contienen una definición de las actividades financieras o de captación de ahorros del público, pues son conceptos jurídicos indeterminados que se dejan para que el Legislador los llene, por lo que no es imperativo que ciertas actividades estén reservadas a tal ámbito, ni siquiera que toda actividad financiera deba quedar sometida a la vigilancia y control de una sola autoridad”. (sentencia C823 de 2011).

Los servicios postales de pago denominados giro en efectivo, giro de depósito y transferencia postal, son servicios postales que se encuentran contemplados en el ordenamiento jurídico colombiano y cuya reglamentación se encuentra a cargo del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

La pandemia del Covid-19 demostró que Colombia necesita mayor y mejor conectividad para que muchos más colombianos puedan beneficiarse de poder tener un servicio como Nequi, Daviplata o Movii y dónde recargan esas cuentas o hacen retiros: en un operador postal. Hoy muchos, si no todos, los operadores postales, en operación, prestan el servicio de corresponsal bancario para varias entidades financieras del país.

La misma sentencia aludida dice: “…Los servicios postales de pago no se confunden materialmente con las actividades financieras, lo que no obsta para advertir que, dada la tecnificación de las comunicaciones, el mecanismo a través del cual operan los giros postales y los giros bancarios sea probablemente el mismo, un mecanismo electrónico, siendo esta, de momento, la única real similitud que se percibe entre las dos instituciones.” Sería ilógico que el sector financiero pretenda que los operadores postales regresen a la época de del antiguo Telecom y de Adpostal. ¡¡Ni más faltaba!!

Los operadores postales son la puerta de entrada a la población más desatendida por el sector financiero y beneficia directamente a los consumidores, ofreciendo opciones que sirven como una primera aproximación a una verdadera inclusión postal y financiera, generando una sana competencia que redunda en bienestar de los usuarios y beneficiando, de contera, al sector financiero, tanto por las garantías como por los servicios prestados.

Valga aquí decir que extraño que muchas empresas de network marketing, beneficiarias de los servicios de los operadores postales no se hayan pronunciado después de la alusión en la columna pasada donde toqué este tema.

Hay que mencionar que existe un servicio llamado Sociedades Especializadas en Pagos y Depósitos Electrónicos (SEDPES) creadas por la Ley 1735 de 2014 y cuyo mejor ejemplo serían Nequi, DaviPlata y Movii.

Hay, claramente, enormes diferencias entre un servicio y el otro. En la columna pasada decía que los operadores postales debían unirse y prestar un servicio parecido. Luego entendí porque no lo hacen. Sería contrario a la ley y a su razón de ser. Otra cosa sería que, más adelante, el Estado una los dos servicios. Valga acotar que esas SEDPES, hasta ahora, no han podido demostrar ser un modelo de negocio rentable.

Los servicios postales son un servicio público en los términos del artículo 365 de la Constitución y, por lo tanto, mal haría el Estado en no apoyarlos para que puedan prestar un servicio oportuno y eficaz allá donde no llega, muchas veces, la mano del propio Estado y, obviamente, por las razones ya expuestas es muy difícil conseguir una sucursal bancaria.

Es obligación del gobierno nacional darles oportunidades a todos los colombianos; no solo a los de las grandes y medianas ciudades. Hasta el colombiano del más recóndito poblado debe poder gozar de los mismos derechos y oportunidades de quien vive en los centros municipales más poblados del país.

Coletilla. San Andrés y Providencia. Es increíble que, con las herramientas tecnológicas disponibles, hoy en día, y con toda la información que había del huracán Iota haya pasado lo que pasó. OJO: van a presentarse más huracanes. No se trata, solamente, de reconstruir sino de prevenir. Mucho cuidado con los poblados indígenas de la alta Guajira. También están expuestos y también son colombianos.

Felicitaciones INMENSAS a Karen Abudinen, al MinTIC y a Movistar Colombia por la rápida respuesta a las necesidades de comunicación de nuestros hermanos sanandresanos. Esa es la actitud y el compromiso con el país. Muchas gracias.

Nicola Stornelli García
Analista de Tendencias Digitales
Twitter @puertodigital

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