Nicola Stornelli García
Análisis

Valledupar ADN

Se van a cumplir 15 años de estar bregando y soñando con traer algo del desarrollo tecnológico y científico que se ve en otras latitudes a mi ciudad.

Nicola Stornelli García
POR:
Nicola Stornelli García
febrero 28 de 2019
2019-02-28 06:52 p.m.
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El 17 de mayo del 2004, en el Concejo Municipal de Valledupar, expuse la idea de convertir a Valledupar en un puerto digital. El propósito era aprovechar las utilidades que le había generado a la ciudad la liquidación de Teleupar, la empresa de telefonía local, asociada a la extinta Telecom. Ya se van a cumplir quince años de estar bregando y soñando con traer algo del desarrollo tecnológico y científico que se ve en otras latitudes a mi ciudad, famosa por el Festival Vallenato y por las parrandas inmarcesibles de los cachacos de la elite paramuna, enamorados de la música de Francisco El Hombre.

El proyecto del parque tecnológico puerto digital de Valledupar se quedó en un estudio de prefactibilidad que nos hizo Cintel y nos ayudó a financiar Colciencias y la Universidad Popular del Cesar. De allí surgió Cesar-Valledupar Territorio Digital, con el apoyo irrestricto e incondicional de María del Rosario Guerra, la actual senadora. Proyecto que no fue más por la miopía del gobernador del momento, Cristian Moreno Panezo.

Sin embargo, quiero recordar que el primero de junio del 2002, cuando me posesioné como concejal de Valledupar, reconocí que la actividad ganadera era, y es,muy importante para la región, pero infortunadamente estábamos, y estamos,muy atrasados. Coolesar, la antigua cooperativa de ganaderos del Cesar (recientemente absorbida por la poderosa Colanta), no daba para suministrar la carne que vendían en los supermercados de la ciudad. Espero que Colanta sí pueda. Eso dinamizaría la economía de una ciudad que cuenta con una de las tasas de desempleo más grandes del país.

En el Plan Nacional de Desarrollo (PND) esbozan la idea de la Áreas de Desarrollo Naranja (ADN). El 26 de abril, salió publicado en El Tiempo ‘ El Encanto Naranja de Valledupar’ (https://bit.ly/2ESK2FK), donde lancé la idea de convertir a Valledupar en el primer distrito naranja de Colombia. Hoy me atrevo a decir que Valledupar, junto con La Paz, San Diego, Manaure, El Paso y Pueblo Bello (en el Cesar) y La Jagua del Pilar, Urumita, El Molino, Villanueva y San Juan (en La Guajira) deben ser la primera ADN de Colombia. Junto con el alcalde de Valledupar, Augusto Daniel Ramírez Uhía y con el apoyo de la Universidad del Magdalena y la Fundación Universitaria del Área Andina, sede Valledupar, le presentamos en diciembre pasado una propuesta al MinCIT para hacer el mapeo de la economía naranja de la zona mencionada, y le pedimos a los estructuradores que dicho estudio incluya una hoja de ruta que nos diga cuáles son los pasos que debemos dar para potenciar y maximizar todo el boom turístico que nos viene generando el folclor vallenato, cuyos beneficios, por fuera del Festival Vallenato, son pequeños, por no decir marginales.

Esos municipios escogidos no son un capricho. A través de un serio proceso de observación empírica hemos recogido información que nos permite visualizar un gran tejido social, económico y cultural que crea unas redes virtuosas para convertirnos en la primera ADN de Colombia.

Allí están la mayoría de los artistas y compositores vallenatos más representativos del momento (la planta de las agrupaciones), las rutas Escalona, Zuleta, Diomedes, la tierra de Alejo, el pueblo sagrado de la Sierra Nevada (Nabusimake), amén de tantas otras cosas que generan atractivos turísticos. Nuestros artesanos, nuestra gastronomía, nuestros juglares hacen parte de una riqueza que hoy nos identifica ante el mundo.

Necesitamos que las ADN puedan operar como un área metropolitana. Tener estímulos fiscales y tributarios para las actividades reconocidas ya por el Estado como propias de la economía naranja. El PND debe ser más categórico en eso. La bandera del presidente Iván Duque no puede quedarse en “diseñará, potenciará, creará, promoverá”.
Necesitamos atractivos para inversionistas nacionales y extranjeros que nos permita convertir en realidad, muy pronto, un verdadero clúster de la música vallenata, el centro de convenciones y eventos, y el museo interactivo del Vallenato, que, operando unidos, articulados, serán un gran generador de empleo y riqueza, un imán de turistas.

Necesitamos a Silvestre Dangond, Carlos Vives, Jorgito Celedón, Peter Manjarres, Pipe Peláez, Iván Villazón, y a toda la pléyade de artistas vallenatos unidos junto a intelectuales como Alonso Sánchez y nuestras jóvenes estrellas en el firmamento público: Jonathan alagón, Juan Manuel Daza, Luis Alberto Rodríguez y Juan Miguel Villa Lora.

Le pido, encarecidamente, al ministro José Manuel Restrepo agilizar el proceso para la realización del mapeo de la economía naranja de Valledupar ADN. Primero lo primero. Luego hablaremos de las inversiones requeridas y de las obras necesarias para que la región, que vio nacer el festival de música más importante de Colombia, sea la primera ADN de Colombia.

Nicola Stornelli García
Analista de tendencias digitales

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