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Análisis

A propósito de los impuestos a las botellas de plástico

Es momento para empezar a trabajar en una propuesta que aborde de manera integral los cambios que se requieren para mejorar la gestión de residuos.

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enero 03 de 2019
2019-01-03 08:00 p.m.
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Durante el debate de la recién aprobada Ley de Financiamiento, se discutió una propuesta de gravar con 50 pesos las botellas de plástico utilizadas para contener bebidas. Dicha proposición no fue finalmente aprobada por el Congreso.

El planteamiento presentado por el Partido Verde, a mi juicio, tenía tres faltantes: (i) no establecía una destinación específica de los recursos que se recaudaran para asuntos ambientales; (ii) no incluía todos los materiales con los que se fabrican envases, sobre los cuales también se requiere aumentar las tasas de reciclaje en el país, y (iii) no era claro el mecanismo de retorno de los envases para la devolución del aporte de 50 pesos.

Con esto, solo encarecía el producto final, es decir, el agua, los jugos, entre otros.
Ahora bien, su esencia iba en la dirección correcta, en el sentido que no era una propuesta meramente recaudatoria, sino que buscaba incentivar el reciclaje de los envases.

Dado lo anterior, considero que es un buen momento para, con más tiempo y con la participación de todos los actores, empezar a trabajar en una propuesta que aborde de manera integral los cambios que se requieren para mejorar la gestión de residuos en Colombia.

Empecemos con el producto. Los procesos sostenibles y el ecodiseño son elementos esenciales que las empresas, sus clientes y los consumidores deben valorar cada vez más.

En el caso de las botellas de plástico, el ecodiseño, por ejemplo, es un movimiento que ha venido avanzando muy fuertemente en el país, y en el mundo. El peso de las botellas es cada vez menor, y el contenido del material reciclado ya es, en muchas ocasiones, superior al 50 por ciento. Con nuevos incentivos, se avanzará más rápido en esta dirección.

Lo siguiente es la cultura de disposición de residuos por parte de los consumidores. En Europa, por ejemplo, no son comunes los impuestos a las botellas, como se planteó en el Congreso, pero sí existen esquemas de depósito en que el consumidor paga un valor adicional por botella, independientemente del material, que luego se le devuelve al retornar la botella vacía, ya sea en máquinas o en los mismos establecimientos de comercio.

También se requiere una fuerte campaña, con participación de todos, incluyendo especialmente a la industria y el comercio, en el que se promueva una cultura de adecuada disposición y separación de residuos por parte de los consumidores.

Acoplásticos viene liderando, desde hace casi dos años, una campaña con este propósito, llamada ‘Dale Vida al Plástico’.

Una vez se dispone el producto, es vital que este no termine en un relleno sanitario, y menos en el ambiente. Para esto, se podría considerar modificar los esquemas tarifarios, para que, en vez de que se le pague a las empresas de aseo por tonelada transportada al relleno sanitario, se le reconozca solo el pago por los residuos no aprovechables.

Aquellos que efectivamente sean reciclables, se llevarán a los mercados para darles una nueva vida.

Adicionalmente, se debería incentivar a más municipios a establecer rutas de recolección selectiva. Unos días se recoge el plástico, el vidrio y el metal, otros el papel y el cartón, y en otros los orgánicos y demás tipos de residuos. Así funciona en muchas partes del mundo.

También sería deseable destinar inversiones, al menos en las ciudades grandes, a equipos para separar los residuos aprovechables antes del relleno sanitario. Esta última etapa es clave para rescatar el material que tiene valor en el mercado y que no ha sido seleccionado previamente.

La recuperación energética de los residuos es, por su parte, otra alternativa que se debe considerar. En Europa, esta es una opción ampliamente utilizada, por ejemplo, para calentar, con residuos plásticos entre otros materiales, los hogares en el invierno.

Finalmente, se propone destinar más recursos al financiamiento de emprendimientos y a desarrollos tecnológicos y de innovación, cuyo propósito sea buscar nuevas soluciones para transformar los residuos en materia prima. Globalmente, los avances en esta materia avanzan a grandes velocidades.

La gestión de residuos de plástico, entre otros materiales, no da espera. Por fortuna, este asunto ha tomado fuerza en el mundo, también en Colombia, y el interés por buscar soluciones efectivas es cada vez mayor.

Daniel Mitchell
Presidente de Acoplásticos

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