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Acelerador para la economía

Estimamos que el PIB creció 3,4% en el cuarto trimestre del 2018, es decir, que el año pasado habría cerrado con una cifra positiva del 2,8%.

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febrero 21 de 2019
2019-02-21 09:21 p. m.
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La próxima semana el Dane publicará los datos del PIB de Colombia para el cierre de 2018. En Corficolombiana estimamos que la economía aceleró su crecimiento en el último trimestre del año, impulsada por una mejor dinámica del gasto privado y un repunte de la inversión fija, incluyendo aquella en construcción de obras civiles. En contraste, la construcción de edificaciones (residenciales y no residenciales) habría tenido un desempeño pobre en la parte final del año, y junto al deterioro en la balanza comercial, habría evitado un mayor crecimiento económico.

En primer lugar, el consumo privado -dos terceras partes del PIB total-habría seguido recuperándose, al crecer 3,6% en el cuarto trimestre (en adelante, siempre haremos referencia a crecimientos anuales) frente a 3,2% en el tercero, con lo cual su aporte al crecimiento del PIB aumentaría en 0,3 puntos porcentuales (p.p.).

Algunos indicadores que soportan este pronóstico son: i) las ventas del comercio al por menor aceleraron su crecimiento a 8,2% en el trimestre octubre-diciembre, casi el doble que el 4,8% registrado el trimestre inmediatamente anterior, impulsadas por las mayores ventas de vehículos a raíz de la feria bienal del automóvil realizada en noviembre de 2018; ii) las importaciones de bienes de consumo pasaron de crecer 9,0% en términos reales durante el tercer trimestre de 2018 a 19,4% en el cuarto, a pesar de la devaluación del peso durante ese periodo; y iii) el gasto real de los hogares, medido por Raddar, creció 2,7% en el último trimestre de 2018, superior al 2,4% del trimestre previo.

Ahora bien, estos datos contrastan con el deterioro del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de Fedesarrollo, que entre el tercero y el cuarto trimestre pasó de un promedio de 4,6 puntos a -9,7 puntos. En nuestra opinión, este resultado obedece a un choque de confianza asociado a la discusión de la Ley de Financiamiento en el último trimestre del año, particularmente a la posibilidad de gravar con IVA sobre un mayor número de bienes de la canasta familiar, situación que finalmente no sucedió. Sin embargo, el desempeño de los datos duros mencionados anteriormente indica que el deterioro en la confianza de los consumidores no se trasladó a sus decisiones de gasto.

Por su parte, la inversión fija habría repuntado de forma importante, luego del pobre desempeño registrado en el primer semestre del año asociado a la incertidumbre del periodo pre-electoral, el cual ralentizó las decisiones de inversión de algunas empresas. La recuperación la habría liderado la inversión diferente a construcción, con un crecimiento estimado de 9,0% en el último trimestre de 2018, casi tres veces el del trimestre anterior, de 3,2%. En efecto, en el mismo periodo las compras externas de bienes de consumo -un buen proxy de este rubro de la inversión- aceleraron su crecimiento de 6,1% a 28,8%.

Con respecto a la inversión en construcción, esperamos un comportamiento mixto. Por un lado, el Indicador de Inversión en Obras Civiles creció 5,3% en el trimestre octubre-diciembre, recuperándose parcialmente de las contracciones registradas en trimestres anteriores (este es uno de los principales factores en los que sustentamos nuestra expectativa de aceleración del crecimiento económico al cierre de 2018).

En contraste, estimamos que la construcción de edificaciones se contrajo 0,4% en el trimestre octubre-diciembre, moderando la caída de 1,0% en el trimestre julio-septiembre. Según hemos explicado, la sobreoferta de edificaciones (lanzamientos) en los años 2016 y 2017 aún no ha sido absorbida completamente por la demanda (ventas), lo cual llevó a disminuir de forma importante los inicios y lanzamientos de nuevos proyectos.

Bajo este contexto, estimamos que entre el tercer y el cuarto trimestres de 2018 la inversión fija aceleró su crecimiento de 0,7% a 4,0%, aumentando en 0,6 p.p. su aporte al crecimiento del PIB total.

Finalmente, proyectamos que las exportaciones mejoraron su dinámica en medio de la devaluación del tipo de cambio registrada en el último trimestre del año (cercana al 10%), mientras que las importaciones no se habrían visto afectadas por el fortalecimiento del dólar. Así, la balanza comercial restaría 1.1 p.p. al crecimiento del PIB en el último trimestre del año, 0,2 p.p. adicionales a lo registrado en el periodo julio-septiembre. En resumen, estimamos que la economía colombiana creció 3,4% en el cuarto trimestre de 2018, lo que implica que cerraría 2018 con un crecimiento de 2,8%, superior al 1,9% de 2017.

Lo anterior confirma que el año pasado continuó la recuperación económica del país tras el choque por la caída de los precios del petróleo en la segunda mitad de 2014; sin embargo, el producto nacional todavía se encuentra por debajo de su nivel potencial. En un contexto en el que la inflación ha permanecido estable y muy cerca del objetivo de la autoridad monetaria durante el último año, en el que además las expectativas de inflación se encuentran dentro del rango meta, consideramos que las condiciones están dadas para que el Banco de la República mantenga inalterada su tasa de interés de intervención en el nivel actual (4,25%, levemente expansivo) hasta el segundo semestre de 2019.

Julio César Romero
Economista Jefe de Corficolombiana

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