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Agilidad y disrupción, herramientas para liderar

Un liderazgo ágil demanda que los ejecutivos creen un sistema equilibrado entre estabilidad y agilidad que les permita dirigir de manera eficiente.

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junio 27 de 2022
2022-06-27 06:21 p. m.
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Liderar empresas en el entorno que vivimos actualmente es sin duda un desafío, la volatilidad de estos tiempos es una constante y demanda, cada vez más, un cambio en la manera en la que se dirigen los negocios.

La llegada de nuevos jugadores, que han retado el estatus quo en diversas industrias con estrategias como políticas de devolución indulgentes, entregas rápidas, bajos costos de almacenamiento, entre otras, han puesto en dificultades a los incumbentes y les ha obligado a repensar su estrategia.

Es en este escenario, en el cual, una aproximación ágil puede marcar la diferencia entre quienes logren resistir la presión de los disruptores del mercado y quienes no, en la medida en que les permite desafiar esa confianza, aprovechar el verdadero potencial de sus equipos de trabajo y crear más valor centrándose en las tareas para las que realmente están mejor equipados.

Esta tarea, sin embargo, requiere humildad para reconocer que las buenas ideas pueden provenir de cualquiera y reorientar su trabajo para ayudar a los miembros del equipo a aprender y asumir responsabilidades en lugar de decirles qué hacer y cómo hacerlo. En Bain & Company luego de años de trabajo asesorando y acompañando el cambio en grandes compañías a nivel global, hemos encontrado algunos elementos clave que todo líder debe considerar a la hora de construir un entorno ágil:

Retroalimentación rápida, siempre: Los líderes ágiles reconocen la inutilidad de predecir lo impredecible y en consecuencia, crean ciclos de feedback rápidos que les permitan identificar y resolver los impedimentos para progresar lo más rápido posible. Esto permite evitar orientaciones confusas y contradictorias.

De dar órdenes a empoderar: Un líder ágil, pone su foco en desarrollar el potencial de su gente, promueve la comunicación de doble vía y el lenguaje positivo, lo que le permite dejar de gastar su tiempo revisar o cuestionar el trabajo de colaboradores experimentados para invertirlo en el desarrollo de innovaciones propias de su rol.

Menos reuniones, más sesiones de trabajo: Un líder ágil promueve espacios de conversación constructiva que permitan tomar decisiones, resolver problemas y asignar responsabilidades a través de hojas de ruta flexibles que permitan a todos visualizar lo que se lograría, cuándo y quién lo haría.

Así las cosas, un liderazgo ágil demanda que los ejecutivos creen un sistema equilibrado entre estabilidad y agilidad que les permita dirigir el negocio de manera eficiente. Ser líder ágil no es un objetivo en sí mismo; es un medio para el fin de una operación innovadora de alto rendimiento. Desde Bain & Company consideramos que esta metodología es una guía imprescindible para los ejecutivos que busquen mejorar el rendimiento de su equipo y revolucionar el funcionamiento de sus negocios.

Catalina Fajardo
Socia Directora de Bain & Company Colombia

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