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Análisis

¿Cómo llegar a un acuerdo con respecto al salario mínimo?

Si trabajadores bajaran 2 puntos porcentuales sus expectativas y los empresarios subieran dos puntos su oferta, el rango de negociación sería de 6%.

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diciembre 16 de 2018
2018-12-16 03:56 p.m.
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En 1996 se creó la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales (Ley 78), cuya Secretaria Técnica depende del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social y que por estos días está encargada de la fijación, de manera concertada, del salario mínimo legal para el 2019, a partir de las expectativas de empresarios y trabajadores, con el fin de garantizar una calidad de vida digna para el trabajador y su familia. En caso de que la Comisión no llegue a un acuerdo, será el Gobierno, quien, a partir de criterios como la meta de la inflación esperada, la productividad, la contribución de los salarios al ingreso nacional, el incremento en el PIB y el IPC, establezca el incremento para el 2019.

Entre el 2003 y el 2018 solo han existido cuatro años en los cuales se ha llegado a una concertación entre sindicatos y empleadores: 2006, 2012, 2014 y 2017. De esta forma, en la mayoría de los años no se ha llegado a un acuerdo, debido a que las diferencias entre empresarios y trabajadores se han mantenido en rangos de entre 2 por ciento (2014) hasta 8,5 por ciento en el 2009.

Entre los elementos que debe tener en cuenta la Comisión para llegar a un acuerdo, se encuentran el crecimiento del PIB, la productividad de los factores y la inflación. Sin embargo, la mayor discusión se centra alrededor de la inflación (pasada) para garantizar un mínimo de salario real. Inflación que, como se puede observar en la gráfica, ha venido cediendo, por lo cual incrementos superiores al 7 por ciento del salario mínimo son poco probables, sí se tiene en cuenta los incrementos históricos realizados.

De igual forma, cabe observar que la probabilidad de llegar a un acuerdo es del 26,2 por ciento si se observa la historia de los acuerdos. Este año, las diferencias entre ambos grupos son alrededor de 6,7 por ciento – teniendo en cuenta un promedio de 10,7 por ciento, por parte de las centrales obreras (10 por ciento (CGT), 12 por ciento (CUT), 10,3 por ciento (CTC) y la oferta de los empresarios es alrededor de 4 por ciento, al igual que el año pasado.

Así las cosas, la posibilidad de llegar a un acuerdo será de 0,04 puntos porcentuales si los grupos no cambian sus expectativas.

Es decir, la probabilidad de que se llegue a un acuerdo es demasiado baja si no se modifican las expectativas de ambos grupos. ¿Es posible que se modifiquen las expectativas de los empresarios? Bueno, el crecimiento de la economía se estima en 2,8 por ciento, mientras que el de la productividad laboral en 0,5 por ciento. De esta forma, en el caso de que los empresarios tuvieran en cuenta el incremento en la productividad, esto llevaría a subir medio punto porcentual en su oferta, que sería sobre 4,5 por ciento hasta 5 por ciento. Sin embargo, sobre la mesa se encuentra la propuesta de la prima legal ofrecida por el senador Uribe, lo cual podría complicar el asunto. Esto, debido a que es cierto que en Colombia los diversos estudios han demostrado que un incremento en los salarios reales reduce el empleo; y esta sería otra variable a analizar.

Mis estimaciones, utilizando metaanálisis, muestran que un incremento de 1 por ciento en los salarios reales reducirían el empleo en un 11 por ciento. Es decir, si el incremento del salario mínimo fuera del 5 por ciento y la inflación del 4 por ciento, ese punto adicional real reduciría los empleos en 11 por ciento en el sector formal de la economía.

¿Es posible que se modifiquen las expectativas de los sindicatos? Desde el 2003, el promedio de las expectativas de los sindicatos ha estado alrededor del 10 por ciento, y solo en el 2014 las expectativas fueron las más bajas de estos 15 años (6 por ciento) y estaban acorde con una estabilidad de la inflación entre el 2009 y el 2013 de alrededor del 4 por ciento. En el 2017, no todas las centrales estuvieron de acuerdo con la propuesta del 5,9 por ciento, y este año tampoco parece ser la excepción con respecto a reducir sus expectativas sobre el incremento del salario mínimo.

Cabe observar que nuestras estimaciones muestran que si la diferencia es de 4 puntos porcentuales (pp), la probabilidad de llegar a un acuerdo es del 30 por ciento, mientras que si la diferencia es de 3 pp, la posibilidad es del 69,8 por ciento, y cuando la diferencia es de 2 pp, la probabilidad de llegar a un acuerdo es del 94,1 por ciento.

Por lo tanto, si los trabajadores bajaran en 2 puntos porcentuales sus expectativas y los empresarios subieran en dos puntos porcentuales su oferta, el rango de negociación sería entre el 6 y el 8 por ciento, con una probabilidad superior al 90 por ciento de llegar a un acuerdo. De esta forma, un incremento del 6 por ciento, probablemente, se alcanzaría de manera concertada, pero un valor inferior a dicho incremento terminaría siendo decretado por el Gobierno sin llegar a ningún acuerdo entre trabajadores y empresarios.

Jhon James Mora
Director, doctorado en Economia de los Negocios, Universidad Icesi.

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