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El aniversario de la ANH que nadie celebró

La Agencia Nacional de Hidrocarburos necesita recuperar el liderazgo del sector, mantener su capacidad técnica y alejarse de la politización.

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septiembre 09 de 2018
2018-09-09 05:00 p.m.
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La institucionalidad de hidrocarburos cumplió 15 años hace unos meses y su conmemoración pasó desapercibida. Así ha ocurrido en los últimos años con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), eje central de los cambios de política y regulatorios que tuvieron lugar en el 2003 cuando se escindió a Ecopetrol y la administración del recurso de la Nación pasó a manos de la ANH.

Este cambio institucional permitió que la nueva entidad se enfocara totalmente en la promoción de la inversión en el sector de hidrocarburos, en la adquisición de información que permitiera un mayor conocimiento de nuestra geología y en la administración de los contratos firmados.

Pero este camino, que ha ayudado a que el país avance en materia fiscal, social y de seguridad energética, podría verse destruido si la Agencia no regresa a su misión de ser el interlocutor gubernamental principal con los inversionistas, incentiva verdaderamente la exploración y explotación de petróleo y gas natural y genera competitividad al país para pelearle inversión a países como México y Argentina.

Durante muchos años, el sector llegó a expandirse a tasas por encima del 7 por ciento promedio anual, aumentó la producción de crudo superando el millón de barriles promedio/día, crecieron las reservas y la inversión extranjera directa llegó a niveles nunca antes vistos en el país. Sin esto, el gobierno anterior no hubiera podido desarrollar el ambicioso plan de infraestructura ni los programos sociales que expandió nuestra clase media y redujo los niveles de pobreza.

Los indicadores positivos del sector de hidrocarburos están directamente relacionados con el cambio institucional que lideró el gobierno de Álvaro Uribe a comienzos del siglo XXI, los cuales buscaban superar la disminución de la producción en la década de los años 90 y enfrentar una situación económica muy difícil que requería de un sector de hidrocarburos saludable. Por supuesto, el aumento del precio del crudo de esos años complementaron en buena hora los cambios institucionales.

Pero los precios internacionales del petróleo cayeron, y también lo hizo la inversión. A esto se sumó el deterioro del entorno en Colombia para ejecutar proyectos mineros y energéticos, así como a un rezago en la gestión de la ANH, a la que hoy la industria le pide celeridad y eficiencia en los procesos y en la gestión adecuada de su misión.

Los precios han venido aumentando, pero todavía las empresas encuentran en Colombia un escenario con limitantes de entorno social y ambiental que han frenado proyectos estratégicos e inversiones desde hace varios años, con el consecuente impacto en la incorporación de nuevas reservas, la competitividad económica y la seguridad energética del país.

El ex ministro Perry suele afirmar que la “maldición de los recursos naturales” puede convertirse en una bendición para un país, siempre y cuando cuente con instituciones fuertes. La ANH necesita recuperar el liderazgo del sector, mantener su capacidad técnica y alejarse de la politización de los últimos años.

La industria tiene buenas expectativas sobre su nuevo presidente, que con su conocimiento del sector puede llevarnos a puerto seguro. No será fácil y requerirá del apoyo directo y decidido de la ministra del ramo y del mismo Presidente de la República.

Orlando Cabrales
Presidente de Naturgas
ocabrales.segovia@naturgas.com.co

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