Otros Columnistas
Columnista

El campo en tiempos de coronavirus

Se hace urgente que la población rural cuente con una mejor red de comunicaciones para romper el aislamiento.

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas
julio 02 de 2020
2020-07-02 08:30 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

La presencia del coronavirus ha dejado al descubierto la fragilidad del campo colombiano en distintos aspectos.

Se han hecho evidentes los problemas de comercialización y transformación primaria en el sector agropecuario, tales como la deficiencia en infraestructura, bajo nivel de conectividad digital, poca presencia de redes de frío y bodegas de almacenamiento con clima controlado, carencia de redes de comercialización que permita que los productos lleguen directamente a supermercados y tiendas especializadas sin experimentar pérdidas, bajos precios y altos riesgos de salud que implica llevar los productos a las centrales mayoristas.

Así mismo, ha evidenciado otro problema estructural del campo que es la falta de asociatividad de los productores.

Para avanzar en la solución de estos problemas se hace necesario generar un Programa Nacional de Mejoramiento del Campo-Campo Mejor con enfoque territorial, por tipo de producto y productor, con adecuado presupuesto e indicadores de impacto, liderado por conocedores del sector agropecuario.

En esa dirección, es necesario definir una canasta de productos agropecuarios por regiones con alta vocación productiva para hacerle trazabilidad en la tecnología de producción del cultivo, ciclo productivo, infraestructura productiva y de comercialización disponible, redes de comercialización utilizadas, estado de las vías y grado de conectividad digital, porcentaje de productores con acceso al crédito, entre otros factores.

Es clave aumentar la cobertura de asistencia técnica a los pequeños productores por la incidencia clara en la productividad, en los costos de producción y en la generación de ingresos de la actividad productiva. En este aspecto, hay que vincular a los gremios de la producción y revisar el modelo brindado por las Umatas, politizado y sin impacto en la productividad.

Son varios frentes que hay que cubrir en comercialización, empezando por centros de acopio modulares con temperatura controlada, con maquinaria adecuada para realizar limpieza, transformación primaria y almacenamiento de los productos, de tal forma que sea posible hacer economías de escala y mejorar las condiciones de negociación de los productores de una zona productiva específica.

Así se reducen las pérdidas de los productos perecederos que unido a una red de frío pueden llegar en mejores condiciones a mercados especializados reduciendo la intermediación que genera un mayor grado de manipulación y mayor costo de los productos.

En cuanto a la conectividad de internet se hace urgente que la población rural cuente con una mejor red de comunicaciones para romper el aislamiento y mejorar las decisiones de producción y comercialización.

El crédito de fomento juega un papel crucial, es necesario pasar de ser una de una política por demanda indeterminada a una política indicativa que establezca cupos por producto, por regiones y por tipo de productor donde sea posible medir el impacto del crédito en la producción, en el empleo y la reducción de la pobreza rural. El crédito de fomento debe orientarse a cumplir la Ley 16 de 1990 para resolver las fallas de mercado y contribuir a la capitalización y modernización del sector.

Jesús Antonio Vargas Orozco
Consultor empresarial
Jesusvargas.orozco@gmail.com


Recomendados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes