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Finanzas sostenibles, responsables y rentables

El éxito del sistema dependerá, en gran medida, de su capacidad de hacer de la sostenibilidad el eje de una estrategia corporativa.

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julio 18 de 2021
2021-07-18 01:20 p. m.
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La actividad empresarial en el mundo está pasando por un proceso de transformación profundo, pues está evolucionando desde un modelo de negocio tradicional a uno que sea no solo rentable, sino también responsable y sostenible.

Si bien las empresas vienen teniendo un impacto positivo en la sociedad al brindar productos y servicios que atienden las necesidades del mercado, generan puestos de trabajo y cumplen con sus obligaciones impositivas, el impacto en el entorno, más allá de colaboradores y clientes, no necesariamente ha sido considerado como parte integral de la estrategia de negocio ni ha sido una exigencia generalizada por parte de los stakeholders.

Según Cone Communications, el 91% de los consumidores en el mundo hoy espe
ra que las compañías operen con responsabilidad y el 84% busca productos responsables.

De otro lado, el 67% de las 250 empresas de mayor facturación del ranking Fortune 500 ya publican sus metas para reducir sus emisiones de carbono, según KPMG. La sostenibilidad ha llegado para quedarse.

Dentro de la estrategia de sostenibilidad de las empresas, las finanzas sostenibles y las inversiones responsables cada vez tienen más impacto en el éxito a futuro de las organizaciones. En el sector financiero, la rentabilidad viene dejando de ser el factor único o decisivo para aprobar un desembolso o una inversión. Aquellas operaciones que no evalúen su eventual impacto en la sociedad podrían perjudicar el retorno del portafolio en el mediano o largo plazo. Por el contrario, se espera que las empresas que adoptan buenas prácticas sostenibles tengan un mejor desempeño.

Por ejemplo, pese a la volatilidad en los mercados y la incertidumbre global, las compañías e instrumentos de inversión que antes de la pandemia incorporaron criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) alcanzaron resultados destacables en comparación con los que no lo hicieron. Por otro lado, observamos también que el mercado internacional de bonos verdes superó el billón de dólares durante uno de los momentos más duros de la crisis sanitaria en 2020.

Sin duda, la industria financiera viene integrando con rapidez los factores ESG a su modelo. Así lo vienen impulsando los líderes del sector en el mundo y por cierto también en América Latina. El éxito del sistema financiero dependerá, de manera importante, de su capacidad de hacer de la sostenibilidad el eje de una estrategia corporativa que permita articular la relación entre la compañía y sus stakeholders.

¿Cómo impulsar una estrategia ESG en una empresa? Es una tarea ambiciosa, pues implica integrar la sostenibilidad al ADN de la empresa. Cada empresa tiene sus particularidades propias. Por eso, para iniciar este proceso es clave realizar un diagnóstico de la relación de la compañía con sus stakeholders y entender sus expectativas, lo cual debe motivar una reflexión profunda sobre cuál es la razón de ser de la empresa. Teniendo esto claro, será más fácil definir (o redefinir) el propósito de la compañía y diseñar la ruta hacia la sostenibilidad, siempre partiendo del core del negocio.

Los líderes de la organización son los llamados a impulsar el compromiso de todos los equipos, guiando con el ejemplo y propiciando la reflexión sobre el impacto de las decisiones de negocio en los grupos de interés. El reto es transformar el mindset de las personas para vivir una cultura de sostenibilidad.

Durante el diseño y la implementación del programa de sostenibilidad es fundamental revisar y adaptar el modelo de negocio, los procesos, el modelo operativo, la gestión de riesgos y la forma cómo medimos el éxito. Las compañías financieras deben evaluar la materialidad de las oportunidades y riesgos ambientales, sociales y de gobernanza no solo propias, sino también de sus clientes y de las empresas en las que invierten. Por ejemplo, es necesario establecer con claridad cuáles son los criterios que se tomarán en cuenta para evaluar las solicitudes de financiamiento, y acompañar a las empresas en la transición hacia la sostenibilidad.

Las compañías financieras, al ser los principales tenedores, gestores y movilizadores de recursos, están asumiendo el desafío de ir más allá de sus obligaciones legales o regulatorias, para estimular a las demás organizaciones a mejorar su desempeño sostenible a través de los flujos de capital. De esta manera, se generará valor de largo plazo desde las soluciones y servicios prestados, promoviendo a la vez buenas prácticas de sostenibilidad y un impacto positivo en la sociedad.

Darice Gubbins
Head de Sostenibilidad de Credicorp

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