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Incentivar la asociatividad agropecuaria

Desarrollar actividades agropecuarias a través de asociación de productores permite mejorar las condiciones de producción.

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septiembre 27 de 2021
2021-09-27 08:00 p. m.
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Incentivar la asociación de productores agropecuarios requiere ser impulsada mediante una política de Estado que haga posible adelantar proyectos productivos competitivos, con mayor poder de negociación y que contemple la integración de los distintos eslabones de la cadena agropecuaria.

El mayor error es recomendarle a los campesinos modelos alejados de su idiosincrasia y de los objetivos buscados porque su vida es muy efímera. Es necesario acompañar primero la estructuración de un proyecto productivo a través del cual se unan en pro de los beneficios esperados de la iniciativa de inversión.

Existen distintas formas asociativas que pueden promoverse en el sector agropecuario, tal como el modelo cooperativo con acompañamiento hasta su consolidación. Sin embargo, hay que hacer atractivo el esquema permitiendo los retornos económicos a los asociados, lo cual es permitido hasta en un 50% de acuerdo con la Ley 79 de 1988 en su artículo 54. Igualmente, se requiere expedir una reglamentación más liviana que facilite la operación y desarrollo de este modelo.

Las Sociedades Agropecuarias de Transformación ( SAT) son una mezcla entre una cooperativa y una sociedad comercial, modelo de bastante éxito en España. Se buscó como incentivo para este tipo de sociedades fueran libres de impuestos, pero se desestimuló su uso al no lograr ese objetivo.

De otra parte, las Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) tienen un régimen mucho más flexible, fácil de constituir, limitación de la responsabilidad y autonomía para estipular libremente las normas que más se ajusten al negocio y una estructura flexible de capital. Este modelo se ajusta a la dinámica de las actividades productivas y resulta atractivo promoverlo.

Impulsar empresas agropecuarias, bien sea a través de cooperativas, SAT o SAS en las principales regiones productivas facilita realizar alianzas productivas en toda la cadena productiva, beneficiándose sus distintos actores de mayores productividades e ingresos, nivelando, a su vez, el poder de negociación con la industria y los comercializadores.

Desarrollar actividades agropecuarias a través de asociación de productores permite mejorar las condiciones de producción, transformación primaria y comercialización, al igual que el acceso a asistencia técnica, financiamiento, dotación de bienes públicos rurales, y en general, de mejores condiciones de vida de los campesinos.

Infortunadamente este tema ha pasado a segundo plano y ya ni se menciona.
Incentivar el desarrollo de empresas agropecuarias donde participen pequeños y medianos productores tiene evidentes beneficios pero es una tarea que compromete tanto al Gobierno Nacional como a los gremios de la producción.

En conclusión, uno de los retos que tiene la institucionalidad agropecuaria en el próximo Gobierno es crear los mecanismos necesarios para incentivar la asociatividad en el campo como mecanismo para mejorar la competitividad, mejorar el poder de negociación y articular los distintos eslabones de la cadena agropecuaria para generar sinergias que tengan impacto positivo en mayores ingresos y mejor calidad de vida para los productores agropecuarios.

Jesús Antonio Vargas Orozco
Consultor Empresarial
jesusvargas.orozco@gmail.com

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