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Incertidumbre al mando

La volatilidad en el precio del petróleo se mantendrá en el 2019.

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diciembre 10 de 2018
2018-12-10 09:17 p.m.
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En lo corrido del año, el precio promedio del petróleo se ha ubicado en niveles superiores a las expectativas de la mayoría de analistas, como resultado de la tendencia alcista que marcó la cotización durante los primeros diez meses del año.

En efecto, la cotización Brent llegó a ubicarse por encima de 80 dólares por barril (dpb) en octubre, por lo cual las proyecciones indican que el promedio anual se ubicaría cerca de 72 dpb, 31% superior al promedio de 55 dpb registrado en 2017.

Desde comienzos de este año advertimos que las cotizaciones alcistas en el precio del crudo no reflejaban la marcha de los fundamentales del mercado, y mantuvimos la expectativa de que se daría una corrección antes de finalizar 2018 -como en efecto sucedió desde octubre- incluso cuando la mayoría de analistas revisó al alza sus proyecciones para 2018 y 2019 a niveles por encima de 70 dpb. A continuación, señalamos las razones que explicaron la evolución del precio del crudo este año y compartimos nuestra expectativa para 2019.

LIDERAZGO DESESTABILIZADOR

En 2015 Irán y un grupo de seis países (Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania) suscribieron un acuerdo para que el país árabe pudiera volver al mercado mundial de crudo, a cambio de una supervisión del uso pacífico de su armamento nuclear. Esta prerrogativa, junto a los choques de oferta asociados a la mayor producción no convencional en EE.UU. y la debilidad de la demanda, reforzó la caída espectacular del precio iniciada años atrás (más del 80% entre 2014 y 2016).

Sin embargo, la decisión del presidente Trump de reimponer las sanciones comerciales a aquellos agentes que negocien con el gobierno iraní a principios de 2018 -y entrada en vigencia en noviembre-, renovó la incertidumbre respecto a la evolución del balance entre oferta y demanda mundial de crudo, y generó presiones alcistas sobre los precios.

Durante varios meses esta incertidumbre fue incorporada en los precios, llevándolos a los niveles por encima de 80 dpb, como previamente mencionamos. No obstante, con la decisión de la administración federal de permitir que algunos países puntuales pudieran seguir comprando crudo del país árabe, después del día de entrada en vigor de las sanciones, supuso un despeje de los temores y, con ello, se marcó el inicio de la descolgada de los precios que vimos en octubre y noviembre.

LO QUE INDICAN LOS FUNDAMENTALES 

El precio no regresaría en el corto plazo a niveles superiores a 80 dpb. La Agencia de Administración Energética (EIA por su sigla en inglés) estima que la oferta de petróleo crecerá en 2019 a una tasa interanual (a/a) de entre 2% y 3%, mientras que la demanda aumentará entre 1% a/a y 2% a/a, es decir, en 2019 se deberían acumular cerca de 365 millones de barriles. Esta acumulación estará ampliamente explicada por la mayor producción de EE.UU., que se acercará a 12 millones de bpd en 2019 -lo que supone un espectacular aumento de 140% en la última década- y permitirá que la oferta mundial de crudo se ubique alrededor de 102 millones de bpd el próximo año. Por lo anterior, el balance del mercado mundial de crudo, por el lado de la oferta, dependerá en gran medida de la dinámica de la producción en EE.UU., particularmente la no convencional.

La rápida expansión de la producción petrolera estadounidense está generando cuellos de botella en el transporte. Gran parte de la infraestructura existente -190 mil millas de oleoductos- fue construida para soportar volúmenes de producción que históricamente fueron inferiores a 10 millones de bpd.

Ahora que las proyecciones indican que el país mantendrá un suministro creciente y por encima de este nivel, los grandes productores de EE.UU. se han visto obligados a dar una prima de precio, debido a que transportar volúmenes mayores le cuesta al refinador hasta 10 dpb adicionales, en caso de que lo haga por tren, o hasta 15 dpb si es por camión cisterna. Esta situación no es menor, al punto que para afrontarla se inició la construcción de 30 mil millas adicionales de tubos con un costo que bordea los 180 mil millones de dólares -aproximadamente la mitad del PIB de Colombia.

Tampoco podemos dejar de lado que las perspectivas de crecimiento de la economía mundial para el próximo año son menos optimistas respecto a las que se tenían meses atrás. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su World Economic Outlook de octubre, el crecimiento de la economía mundial sería menor en 0,2 puntos porcentuales frente a las estimaciones de abril y julio, debido principalmente al efecto que tendrá sobre la economía mundial la guerra comercial.

En ese sentido, gran parte de la corrección del precio durante noviembre -por lo demás, la mayor caída mensual durante los últimos 10 años- estuvo asociada a esta expectativa de moderación en el crecimiento mundial, de modo que la OPEP, más sus aliados, acordaron la semana pasada un recorte de 1,2 millones de barriles diarios para prevenir una oferta excesiva de crudo.

Por lo anterior, para el próximo año esperamos que los factores geopolíticos sigan teniendo un peso importante, incluso mayor que los fundamentales, para explicar el comportamiento del precio del petróleo.

En particular, esperamos volatilidad en el mercado asociada a: i) el desarrollo de las sanciones impuestas a Irán por parte de EEUU; ii) los acuerdos al interior de la OPEP respecto a recortes adicionales en su suministro. Lo anterior, en un contexto de pesimismo respecto al desempeño de la demanda el próximo año, dadas las expectativas de moderación en el crecimiento económico mundial, y; iii) la profundización de la crisis en Venezuela.

Cristhian Alejandro Cruz
Analista Económico Corficolombiana

Julio César Romero
Economista Jefe Corficolombiana

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