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La equidad de género es un trabajo de hombres

Desde las compañías somos responsables de cambiar actuaciones porque es una excelente forma de tener empresas más exitosas.

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noviembre 05 de 2019
2019-10-07 10:00 p. m.
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La equidad de género es un tema del cual se está hablando mucho últimamente, afortunadamente, en Colombia, ya está llegando a la agenda de las empresas, el Gobierno y la sociedad en general, porque no hace ningún sentido que en pleno siglo 21 todavía tengamos brechas de desigualdad en educación, salud, oportunidades, pago igualitario entre hombres y mujeres.

Sin embargo, hay algo que me llama la atención, cada vez que voy a hablar del tema en cualquier foro, hay algo muy particular, la gran mayoría de los asistentes son mujeres; quienes trabajan el tema dentro de las organizaciones son mujeres y quienes empujan la agenda de una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres, son ellas, y acá quiero dejar un punto de vista muy claro: el tema de equidad de género No es un esfuerzo de “mujeres para mujeres”, o un asunto que las mujeres necesitan “arreglar”.

Nos involucra a todos, principalmente, a esa otra mitad de la población, los hombres, con la cual ellas tienen que “luchar” y contra la cual tienen que competir (a veces en desventaja) a diario.

Y es que hablar de la importancia de que tanto mujeres como hombres cuenten con el mismo acceso a oportunidades, se traduce en un elemento esencial para la sociedad, eliminando prejuicios y sesgos en pro de la equidad, demostrando comportamientos positivos sociales y culturales.

Es por ello que, en P&G, nuestra aspiración es crear un mejor mundo para todos nosotros, dentro y fuera de la compañía - un mundo libre de prejuicios de género y un mundo con igualdad de representación y voz igual para hombres y mujeres. Así es como vemos el mundo y estamos haciendo lo mejor que podemos para que otros también lo vean así.

Por eso, hemos tomado ciertas decisiones para definir, dentro y fuera de P&G, las áreas donde nuestras marcas pueden hacer una diferencia significativa en el mundo y construir el negocio.

Tenemos la responsabilidad como hijos, como papás, como hermanos, como amigos, como colegas, como jefes, de no aceptar comportamientos machistas, destructivos e hirientes que se han asentado en nuestra cultura por mucho tiempo y que hoy, muchas veces inconscientemente, son partes de nuestros comportamientos.

La inacción no es suficiente, tenemos que tomar acción, debemos frenar estas actitudes y modelar nuevos comportamientos y conductas que nos lleven a vivir en una sociedad más equitativa, donde todos tengamos igual representación, voz y oportunidades, empezando por como estamos educando nuestros niños que serán los hombres y mujeres mañana.

Los efectos de la inequidad de género son reales, impacta negativamente el éxito de una organización, hay infinidad de estudios que muestran que las organizaciones más diversas tienen mejores resultados de negocios, simplemente porque la diversidad e inclusión nos trae diferentes estilos, maneras de pensar y reflejan mejor las necesidades de la sociedad donde nuestras empresas operan.

Si queremos minimizar la disparidad que hay entre hombres y mujeres en el lugar de trabajo, necesitamos empoderar a los hombres también a hacer cambios de comportamiento.

Para comenzar a hacer estos cambios, debemos darnos cuenta del privilegio que poseemos como hombres. Los privilegios suelen ser invisibles para quienes los tienen. Por ejemplo: el privilegio de muchos tuvimos de ir a la universidad, de hablar otros idiomas, de tener un carro para transportarnos o el que tenemos como hombres, de no tener que preocuparnos sobre cómo nuestro género puede impactar nuestra carrera profesional o como puede afectar nuestro desarrollo el hecho de estar en esperando un bebe, algo que las mujeres si sufren permanentemente.

Necesitamos intervenciones para cambiar el sistema, nuevas reglas y manuales, y este cambio nos necesita a todos, a los hombres y a las mujeres, para que juntos trabajemos en eliminar prejuicios e ideas erróneas que impiden a las mujeres avanzar, perpetuando el sesgo.

Los hombres debemos, primero que todo, aceptar que todavía hay un problema en nuestras empresas y nuestra sociedad; luego, entrenarnos y entrenar la organización (hombres y mujeres) en cómo manejarlo y, por último, tomar las acciones necesarias para que la brecha se cierre, no más excusas, no más tiempo que perder.

Desde las compañías tenemos una gran responsabilidad para cambiar comportamientos y generar conversaciones que hagan cuestionar a nuestra sociedad de un problema real que debemos atacar, no solo por que es lo correcto, sino por que al final es una excelente manera de tener organizaciones más exitosas y colaboradores más comprometidos y generando más valor.

Juan Carlos Trujillo
Presidente de P&G para la región Pacífico: Colombia, Chile y Perú.

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