close
close
Otros Columnistas
análisis

La tecnología es el tema en la internacionalización

Las potencias económicas buscan territorios que ofrezcan mejores condiciones, para insertarse en los diferentes eslabones de las cadena productivas.

Otros Columnistas
POR:
Otros Columnistas
noviembre 28 de 2021
2021-11-28 08:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/04/05/5703e5663d293.png

En septiembre del 2021, Colombia tenía 1.743.821 empresas activas inscritas ante las cámaras de comercio. Al terminar 2020, esa cifra era 1.343.832. Otro dato reciente, de la encuesta de pulso empresarial del Dane, mostró que 94 de cada 100 empresas reportaron funcionamiento normal en junio de 2021.

La tendencia es positiva, reforzada por el buen desempeño del Producto Interno Bruto que en el segundo trimestre de este año aumentó 17,6%. Pero estas cifras son apenas el punto de partida para responder a los desafíos que generó la pandemia. La covid-19 cambió al mundo, afectó la actividad económica, aumentó el desempleo, creció la pobreza. Redefinió prioridades, demostró que el universo virtual puede ser tan o más eficiente que el presencial y afectó, como pocas veces en la historia, a todos los países.

Fue una ratificación más de que la globalización llegó para quedarse. Hoy las oportunidades están en cualquier lugar del planeta. El desafío consiste en identificarlas y aprovecharlas. En junio de 2020 inició su trabajo la Misión de Internacionalización creada por el Gobierno colombiano, que en su informe final de agosto de este año incluye recomendaciones para aportar a la reactivación y al crecimiento sostenible de largo plazo.

Partió del reconocimiento de tres grandes tendencias que, a su vez, generan oportunidades. Primero, las tecnologías de la información y las comunicaciones abren un mundo de oportunidades relacionadas con la digitalización. Para trabajar desde cualquier lugar, vender sin horarios o espacios físicos, o exportar servicios sin salir del país.

Segundo, China y Estados Unidos compiten en un escenario cada vez más polarizado por la hegemonía económica. Su campo de batalla es el mundo y viene impactando las cadenas globales de valor.

El Banco Mundial explica que cada vez más los procesos de producción a nivel mundial se dividen en eslabones de cadenas de valor entre distintos países. Las empresas se especializan en tareas específicas y no elaboran todo el producto.

En ese proceso, inversionistas de las dos potencias económicas y otros países buscan por todo el planeta, literalmente, territorios y organizaciones que ofrezcan las mejores condiciones, incluyendo el área de influencia de estas dos economías, para insertarse en los diferentes eslabones de la cadena.

La tercera tendencia va ligada a los efectos del cambio climático, que no va a detener la producción, pero sí la obligará a basarse cada vez más en energías limpias, lo que favorecerá la relocalización de actividades cerca de sus fuentes.

ES LA TECNOLOGÍA 

La posibilidad de que Colombia aproveche las nuevas oportunidades del panorama internacional pasa por la tecnología. Para los miembros de la Misión, la tecnología es la respuesta a la pregunta de ¿cómo hacer lo que se requiere para transformar nuestro mundo?

La tecnología es conocimiento, representado en artefactos que incluyen computadores, herramientas y máquinas; pero también conocimiento codificado en fórmulas, algoritmos y manuales; conocimiento en las mentes de quienes manejan el know how de procesos y procedimientos.

Esa tecnología es la herramienta para aumentar la productividad, generar y capturar valor para el país. La misión encontró que: “el mundo desarrolla tecnologías a una velocidad superior a la que Colombia es capaz de adoptarlas y adaptarlas”.

Por todo esto, al hablar de internacionalización la tecnología no es solo un tema. Es el tema. La misión lo entendió así y planteó como principal desafío “cerrar la brecha tecnológica del país frente a los líderes mundiales”.

Colombia, en este momento, debe seguir el ejemplo de países como Corea del Sur. Ellos avanzaron en adoptar lo que venían haciendo países líderes para adaptarlo a las particularidades del país y a las oportunidades de los mercados internacionales. Hoy en día son líderes en la generación de conocimiento. Por obvio que suene, es más fácil -y produce resultados- adoptar que inventar.

Las recomendaciones de la Misión de Internacionalización giran alrededor de este eje, al proponer abrir y ampliar los canales de llegada de la tecnología de punta al país.

Como el conocimiento está en las mentes de las personas, sugiere mecanismos para trabajar con nuestra diáspora, recuperar nuestros ‘cerebros fugados’ y atraer talento de otros países.

Las empresas y organizaciones son el escenario donde se produce y se genera valor. La Misión tiene propuestas para que sean el canal de adopción, adaptación y difusión de tecnologías. Las empresas nacionales, las que inviertan en Colombia y, por supuesto, sus conexiones con las cadenas globales de valor.

El comercio de bienes y servicios es el canal a través del cual se puede acceder a la tecnología que estos portan, lo que implica múltiples ajustes para favorecer el flujo de productos desde y hacia Colombia, aprender comerciando y aprovechar el creciente comercio internacional de servicios.

La innovación tiene un ecosistema propio. Pasa por las empresas, por supuesto, pero incluye también universidades, centros de investigación y Gobierno. La Misión plantea acciones encaminadas a fortalecer ese ecosistema, siempre pensando en modelos para colombianos, que adopten y adapten tecnología global a las necesidades nacionales y puedan aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo.

Desde el Gobierno trabajamos para que estas recomendaciones se conviertan en acciones y programas concretos. Estamos terminando un plan de implementación que involucra a múltiples ministerios y entidades. También trabajamos en una estrategia de regionalización y en la construcción de un documento Conpes.

La Misión y el Gobierno coincidimos en que la internacionalización no es un fin, sino un medio para impulsar la productividad del país a través del cierre de la brecha tecnológica frente al mundo, lo que generará empleo, riqueza y calidad de vida para todos.

María Ximena Lombana Villalba
Ministra de Comercio, Industria y Turismo

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes