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La última milla

Nunca antes un colombiano, Marco Alemán, había estado tan cerca de ocupar la Dirección General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

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febrero 11 de 2020
2020-02-11 09:35 p.m.
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Se aproxima la meta en la carrera por la Dirección General de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Nunca un colombiano había estado tan cerca de ocupar este cargo. Esta aspiración adquiere especial relevancia pues, como los buenos candidatos, el nuestro solo necesitaba el aval de nuestro Estado al haber hecho toda su trayectoria en el mundo de la propiedad intelectual, y ser un funcionario con una notable trayectoria en esa importante organización multilateral especializada.

Marco Alemán ha trabajado los últimos 20 años en la OMPI, allí ha sido administrador principal de programas, Director Adjunto de la Oficina de Cooperación para América Latina y el Caribe, así como Director Adjunto de la División de Políticas Públicas y Desarrollo. Actualmente es del Director de la División del Derecho de Patentes de esta organización internacional.

Marco llegó a la OMPI cuando aplicó directamente a un cargo en esa organización mientras realizaba una estancia como investigador en el prestigioso instituto Max Planck en Múnich, antes de esta oferta académica se desempeñó como Superintendente Delegado para la Propiedad Industrial en la Superintendencia de Industria y Comercio, a donde llegó después de una exitosa carrera profesional como abogado de propiedad intelectual, y docente de muchas generaciones de inquietos alumnos en esta materia en Colombia, Argentina, España e Italia.

El profesor Alemán ya tiene méritos de sobra en su hoja de vida para que sus colegas y discípulos nos sintamos orgullosos de que Colombia haya producido uno de los más importantes juristas en materia de propiedad intelectual, pero como si esto fuera poco, el doctor Alemán también es padre de la Decisión 486 de la CAN, así como de muchos de los tratados bilaterales y multilaterales que aún rigen esta disciplina. Marco ha fomentado a lo largo y ancho del planeta la propiedad intelectual, en especial las patentes, que son el mejor indicador de innovación y desarrollo que alcanza un país.

La postulación y la gran acogida que su nombre ha recibido ya es una victoria en sí misma para Marco y es un honor para Colombia, sin embargo, falta la última milla, pues en el mes de marzo se surtirán las votaciones que irán eliminando candidatos, en donde Colombia, junto con Singapur y China tienen altas posibilidades.

Por todos los juristas colombianos que amamos nuestra profesión, así como el derecho internacional y la propiedad intelectual, así como por todos aquellos que creen que los sueños no se pueden construir con el mérito y el trabajo duro, de seguro Marco Alemán demostrará que la disciplina, la dedicación y la constancia rinden sus frutos.

La aspiración de Marco Alemán, de concretarse, le traerá una victoria al continente americano, y será una inspiración para todos aquellos que anhelan llegar a las organizaciones internacionales por mérito. Para Colombia será no solo motivo de orgullo, sino también el logro de un país que le apuesta todo a su talento, su cultura y el desarrollo de las industrias creativas, lo que no es un discurso etéreo, sino uno en dónde se cristaliza la innovación, la ciencia y la tecnología, haciendo una realidad el desarrollo y la importancia que el derecho de la propiedad intelectual tiene como el producto de las creaciones de la mente.

Andrés Barreto González
Superintendente de Industria y Comercio
superintendente@sic.gov.co

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