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Migración desde Venezuela: oportunidad

De las épocas que vivimos saldremos todos, incluyendo a quienes por la debacle de nuestro otrora rico vecino han decidido hacer vida en Colombia. 

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julio 20 de 2020
2020-07-20 08:19 p. m.
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La forma en que se entienda la migración proveniente desde Venezuela será determinante en la reactivación de la economía. La experiencia internacional muestra cómo estos fenómenos son un motor para el desarrollo de las sociedades receptoras en un mediano y largo plazo. No se puede caer en la trampa de identificar a los migrantes solo como las personas vulnerables que hay que atender, se debe promover la visión de ellos como los aliados con quienes vamos a recuperar el terreno que la pandemia nos obligó a retroceder.

En 2019 el FMI afirmó que “a mediano plazo, la migración venezolana podría aportar 0,25% de crecimiento al PIB anual de Colombia, debido a la mayor oferta laboral y a medida que los gastos de los ajustes de la migración se vayan llevando a cabo”.

El 36,2% de los venezolanos en el país tienen entre 18 y 29 años, el mayor rango de edad entre esta población, según Migración Colombia. Hay un gran potencial de personas en capacidad de trabajar en áreas claves para la recuperación económica como construcción y comercio, donde, según el estudio DTM de la OIM de 2019, los migrantes tienen experiencia.

El aumento de consumo en sectores culturalmente cercanos a la sociedad venezolana y la ampliación del abanico de conocimientos, habilidades y formas de producir y competir, son características que el mercado colombiano sabrá aprovechar si se superan los obstáculos existentes en la integración económica de esta población; la Ley ZESE, que ofrece beneficios a empresas que contraten más personal en frontera, está enmarcada en esta perspectiva.

Los últimos datos de pobreza multidimensional del Dane en 2019, muestran que en los hogares donde hay presencia de un migrante, su falta de acceso a servicios afecta los resultados para el país. La inclusión de los migrantes no es un lujo, es una necesidad.

En el corto plazo la situación es difícil, pero en el mediano y el largo se cosecha el trabajo realizado. Se requiere un esfuerzo serio, coordinado y sistemático de todos los sectores del país para lograrlo. Afortunadamente contamos con un sector privado dispuesto como se ratificó en un reciente foro de la Andi sobre inclusión de migrantes en el mercado laboral.

El gobierno ha venido implementando una estrategia para acelerar la integración económica de la población migrante, los colombianos retornados y las comunidades de acogida, la cual es una guía para las políticas que se promuevan para la reactivación.

Esta incluye temas como la regularización de la población migrante, su caracterización, facilitación de procesos de convalidación y certificación, mejoramiento de la intermediación laboral y el emprendimiento. Todo bajo la óptica del trabajo decente y el enfoque de género y con el apoyo de cooperantes internacionales comprometidos y actores locales.

De las épocas complejas que vivimos saldremos todos juntos, incluyendo a quienes por la debacle de nuestro otrora rico vecino han decidido hacer vida en Colombia, como lo han hecho millones de colombianos alrededor del mundo. Esa es la apuesta sensata y retadora para la cual trabajamos a diario con sector privado, organizaciones sociales, regiones y cooperación internacional.

Felipe Muñoz Gómez
Asesor Presidencial para la migración desde Venezuela

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