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Migración: reto sin precedentes, una oportunidad de desarrollo

En el caso de Colombia, el país se encuentra hoy ante un bono demográfico único.

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noviembre 29 de 2021
2021-11-29 07:50 p. m.
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Migrar no es una decisión fácil. La perspectiva de una vida mejor coexiste con el sacrificio de dejar la familia atrás, llegar a un país con una cultura y a veces un idioma diferente. Y pese a ello, cerca de 40 millones de personas de Latinoamérica y el Caribe viven en un país diferente al suyo según estudios recientes de Naciones Unidas.

El reto migratorio que hoy enfrenta nuestra región no tiene precedentes. No sólo por su volumen, sino por los rápidos cambios. De ser históricamente una zona de emigración hemos pasado a ser una de movimientos migratorios mucho más complejos: de Centroamérica y México hacia el norte, de la Latinoamérica y el Caribe a otros continentes, de otros continentes hacia la región.

Uno de los fenómenos más desafiantes, sin duda, es el éxodo venezolano. Con casi 6 millones de personas, es ya la segunda mayor movilización mundial después de la crisis siria. Y Colombia, con más de 1,7 millones de migrantes venezolanos, se ha convertido en su epicentro.

Esta realidad ha puesto a gobiernos locales, nacionales y comunidades de acogida frente a un desafío para el que nadie estaba preparado. Pero también, ante una enorme oportunidad para su desarrollo. Y la respuesta de la región, con Colombia a la cabeza, está siendo ejemplar.

¿Cómo analizamos estos fenómenos desde el Banco Interamericano de Desarrollo?

Por un lado, y en el marco de nuestra hoja de ruta para la reactivación económica Visión 2025-Reinvertir en las Américas, nos enorgullece haber dado respuesta a la llamada de países receptores como Colombia. Hoy, ya hemos puesto en marcha en el país operaciones por valor de US$670 millones que, además de buscar mejorar las condiciones de vida de los colombianos, incluyen acciones específicas para atender a migrantes en temas esenciales como la salud, fortaleciendo las rutas de afiliación; o el empleo, certificando competencias laborales y creando el vínculo con el mercado laboral formal. Pero más allá del apoyo financiero, complementado por US$66 millones de nuestros donantes, estamos acompañando al país con una potente agenda de conocimiento, un enfoque multisectorial fruto de nuestra experiencia, e iniciativas coordinadas a nivel regional gracias a nuestra presencia en toda Latinoamérica y el Caribe.

Por otro lado, ante un cambio de paradigma como el que vivimos, hoy más que nunca es vital la coordinación de todos los recursos existentes, así como la búsqueda de nuevas respuestas que incorporen las mejores prácticas a nivel mundial. Y todo esto es un contexto pospandemia que ha puesto a prueba los sistemas de protección social.

En este contexto, no debe sorprendernos que la migración genere tensiones en las comunidades de acogida. Para evitar esta trampa, es necesario dejar de pensar en este fenómeno únicamente como un desafío y ver las oportunidades de desarrollo que plantea: según cálculos del Fondo Monetario Internacional, la migración de Venezuela podría aumentar el PIB de los países receptores en hasta 0,3 puntos porcentuales durante 2017-2030.

En el caso de Colombia, el país se encuentra hoy ante un bono demográfico único y mayor formalización, además de ver crecer su ya amplia diversidad cultural o sus ventajas productivas, entre otras. No sólo eso, sino que su liderazgo en el desarrollo de una estrategia nacional de migración e iniciativas como el Estatuto Temporal de Protección a los Migrantes Venezolanos lo sitúan como un referente mundial en el manejo de este fenómeno.

El pasado día 16, Día Internacional de la Tolerancia, presentábamos junto al presidente Duque, el Banco Mundial y donantes nuestra más reciente operación en apoyo a los esfuerzos del país en la integración de migrantes y sus comunidades de acogida. Un hito más en un camino que continúa y en el que el BID seguirá siendo un catalizador de oportunidades para millones de personas que aspiran a una vida mejor.

Richard Martínez Alvarado
Vicepresidente de Países del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

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