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¿Para dónde va la Supersociedades?

La legislación societaria y la actividad y esfuerzos de la Superintendencia deben centrarse en lo más importante:
la empresa y la sociedad. 

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mayo 09 de 2019
2019-05-09 09:54 p.m.
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Toda organización, sea privada o pública, debe hacer planeación estratégica. Saber hacia dónde se va es indispensable para dar resultados y transformar positivamente una empresa en la prestación de servicios o cumplimiento de funciones. Esta enseñanza me la impartió el doctor Richard Linowes, profesor de la American University, cuando cursaba su asignatura en el MBA. Decía que las organizaciones son como bombarderos B17, la famosa fortaleza voladora, que se movía lentamente y, por lo tanto, se debía hacer planeación estratégica para saber a dónde se dirigía antes de emprender giros de dirección.

Es por eso que, desde mi posesión como Superintendente de Sociedades, me di a la tarea de emprender, junto al equipo de trabajo, la planeación estratégica de la entidad. El trabajo incluyó el famoso análisis Dofa. Igualmente, con base en la normatividad aplicable, los pilares del gobierno de legalidad, emprendimiento y equidad, y el Plan Nacional de Desarrollo, ‘Pacto por Colombia, pacto por la equidad’, formulamos la visión y la misión para que el norte y nuestro quehacer institucional estuviera planteado de manera sencilla.

La misión es: “Contribuir al crecimiento económico y social mediante la supervisión, protección y fortalecimiento de las sociedades para generar legalidad y equidad”; por su parte, la visión es: “Seremos la entidad referente en términos de generación de valor a las sociedades, mediante prácticas, instrumentos y tecnologías innovadoras y formativas: más empresa, más empleo”. Conforme a ello, identificamos dos objetivos fundamentales: ‘contar con empresas competitivas, productivas y perdurables’ y ‘Más empresa, más empleo’. También establecimos valores institucionales: coherencia, rapidez y eficacia, emprendimiento, claridad y transparencia, y educación para la legalidad (‘Crece’). Todo esto implica hacer giros de dirección para ser más coherentes, rápidos, eficaces, claros y para fomentar la cultura de la legalidad con pedagogía y cercanía. Los objetivos estratégicos tienen proyectos que permitirán su cumplimiento. Fortaleceremos el Portal de Información Empresarial, sobre el que estableceremos un sistema de alertas tempranas de supervisión con inteligencia artificial y, por otra parte, como resultado de mesas de trabajo con la academia, los gremios y los empresarios, y con el apoyo del MinCIT, presentaremos una propuesta de reforma al régimen general de sociedades y de insolvencia.

De otro lado, trabajamos con diferentes funcionarios en la inclusión de un artículo en el PND que permitirá la emisión fácil y económica, sin pasar por el mercado de valores, de acciones e instrumentos de crédito para pymes. Esta herramienta de financiación ayudará al crecimiento y fortalecimiento estas empresas.

Ciertamente, la Supersociedades se debe ocupar de las sociedades. Pero una sociedad no es más que un contenedor vacío. Es un ente jurídico cuya creación es permitida por el Estado para limitar la responsabilidad de los socios, aglutinar esfuerzos y capitales y permitir mejor manejo del negocio. Pero, al ser un contenedor vacío, requiere de un contenido que viene a ser la empresa. Es la simbiosis sociedad-empresa la que genera riqueza y empleo. Así, la legislación societaria y la actividad y esfuerzos de la Supersociedades deben centrarse en lo más importante: la empresa y la sociedad, como contenedor idóneo. Ese será el énfasis de mi gestión.

Juan Pablo Liévano
Superintendente de Sociedades

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