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Copropiedad sin propiedad

Igual de antigua que la historia de la humanidad, es la búsqueda y el logro del mejor espacio que cumpla con las necesidades básicas.

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diciembre 17 de 2018
2018-12-17 08:49 p.m.
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Igual de antigua que la historia de la humanidad, es la búsqueda y el logro del mejor espacio que cumpla con las necesidades básicas de cobijo, protección y techo en un solo concepto: hogar. Actualmente, continuando con nuestra historia arquitectónica y urbanística, el concepto hogar se ha venido modificando para ser compartido en varias unidades de vivienda en un mismo edificio (apartamentos) o en conjuntos (casas) por parte de desconocidos que deben unirse y convertirse, en una palabra tan amplia como fraternal, ‘vecinos’.

Estos vecinos con figura legal de propietarios y amparados por la Ley 675 de 2001, Reglamento de Propiedad Horizontal, surgen con el término de copropietarios, que se unen espacialmente, pero la vida los junta para cuidarse en su propio hogar. El diseño integral y las calidades de las áreas han sido concebidas por el diseñador, arquitecto, constructor o promotor, que en algunos casos nuestros colegas no lo conciben con ‘el deber ser’ del cumplimiento de lo prometido en la venta, con optimización, donde el diseño debe ser protagonista. Debería ser cada vez más innovador con energías renovables, autosuficiencias, mejor infraestructura, bajando costos de mantenimiento. Siendo consecuentes con los precios por M2 de venta, deberían contar adicionalmente con energía solar eficiente, parques infantiles reales no los diseñados por cumplir, puntos de carga para vehículos eléctricos, entre otros.

Además, cuando, en algunos casos, llega la entrega de las áreas comunes a los copropietarios (definida en la Ley 675 ), ellos se sienten vulnerables desde el inicio no solo por dar el primer paso de ponerse de acuerdo entre desconocidos por su bien común, sino sin voz, porque las entregas son bastante técnicas y a la vez con carácter informal, sin actas, listas de chequeo, pruebas, manuales. En algunos casos, los planos aprobados mediante la licencia de construcción no corresponden con los planos finales de obra, con cumplimientos parciales, con otras especificaciones técnicas de materiales y equipos prometidos en la venta, como es el caso de –de la palabra mágica de algunos promotores y constructores–: “equipo marca plus o similar”; al final entregan la similar.

Es en estos momentos, en que entran empresas dispuestas a cubrir los intereses de los copropietarios y su propiedad, estas son contratadas por algo que no debería ser (según el código de Hammurabi : 1750 a.C. ) y el ‘deber ser’. Afortunadamente, todo tiene normas y reglamentaciones para las dimensiones mínimas de espacios, elementos, accesibilidad y seguridad, que deben ser socializadas en las universidades y aplicadas sin restricciones presupuestales en las obras.

Las copropiedades deben entregarse, recibirse y funcionar eficientemente. ¿Qué estará pasando en los conjuntos de Vivienda de Interés Social (VIS) y de Interés Prioritario (VIP)? El sector de la construcción y la banca para el 2018, de acuerdo con analistas del mercado, podría aumentar el PIB al 2,9 por ciento.

La construcción siempre ha sido protagonista del PIB, es un gran integrador para el desarrollo, en el cual todas sus piezas deben estar sincronizadas: financiamiento, aseguradoras, curadurías, proveedores, clientes y constructores con el compromiso de crecer como país.

Rafael Ávila Rodríguez
Arquitecto

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