close
close
Rafael Herz

Consecuencias de la recesión

Cuya solución dependerá de manejos monetarios y fiscales responsables y medidos, y de una apertura de las economías y no de cerrarlas aún más.

Rafael Herz
POR:
Rafael Herz
junio 23 de 2022
2022-06-23 07:30 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/03/18/6053d1d1542f0.png

Los analistas ya no dudan de que la economía de los Estados Unidos se verá abocada a una recesión; la única duda es cuando será y que tan profunda pueda ser. Indicios señalan que bien puede ser en el segundo semestre del 2023 o en el 2024 a más tardar, y que seguramente será mas leve que las del 2007-2009 (crisis del sistema financiero) o la del 2020 como consecuencia de la pandemia.

Las raíces de esta recesión son variadas. La subida de precios de los alimentos y el petróleo en gran parte como consecuencia de la guerra en Ucrania, así como los problemas en las cadenas de suministro, relacionada, entre otras, con la política de ‘cero Covid en China’ han causado restricciones de la oferta ante una creciente demanda pospandemia con la correspondiente inflación a nivel mundial.

Para combatir esa tendencia inflacionaria, la FED (banco central de los EE. UU.) se ha propuesto subir las tasas de interés en al menos un 2,5% en el 2022, hecho que está siendo seguido por otros bancos centrales en Europa y en los países en vía de desarrollo.

La ventaja, en esta ocasión, es que a diferencia de los años 80 cuando las restricciones monetarias resultaron en una tasa de desempleo de más del 11%, la inflación lleva poco tiempo y por eso se podría posiblemente ‘contener’ con restricciones crediticias cuyas consecuencias no conlleven a una contracción tan sostenida.

A pesar de que la recesión no sea tan profunda en esta ocasión, puede tener unas consecuencias nefastas. Al coincidir con las elecciones presidenciales en los EE. UU., podrá conllevar a que, en vez de que se hagan las reformas requeridas con reducciones en las tarifas de importación y una economía más abierta y competitiva, las presiones políticas resulten en mayor proteccionismo y mayor apoyo a industrias obsoletas.

Para las economía emergentes, la reducción en las importaciones en las economías más importantes del globo, bien podría redundar en reducciones en la generación de ingresos por exportaciones. A esto se suma que, con la política monetaria en los EE. UU., se verá un dólar fortalecido que pueden resultar en un aumento de la deuda pública, por ejemplo en América Latina, de alrededor de un 60%.

Así, la recesión tendrá implicaciones importantes. En lo político, al coincidir con la campaña presidencial en los Estados Unidos y seguramente profundizar la polarización de la sociedad americana alrededor de temas económicos, la discusión será populista y aplazará reformas necesarias. Y a nivel global, al tener impactos sustanciales para los países emergentes y poder crear una crisis de larga duración, el resultado puede ser reacciones políticas y sociales que redunden en protestas al interior de los países, y nuevas olas migratorias. Un panorama preocupante cuya solución dependerá de manejos monetarios y fiscales responsables y medidos, y de una apertura de las economías y no de cerrarlas aún más.

RAFAEL HERZ
Analista Internacional

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes