close
close
Rafael Herz

¿Libertad o crimen?

En Alemania la ley persigue a los que ponen mensajes (de odio) en redes y le da a fiscales, jueces, y policía herramientas para confiscar y arrestar.

Rafael Herz
POR:
Rafael Herz
octubre 13 de 2022
2022-10-13 08:25 p. m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2021/03/18/6053d1d1542f0.png

Desde Alemania aparece una interesante discusión de cómo combatir las mentiras, las expresiones de odio, el racismo, la misoginia, y el extremismo en las redes sociales. Dado su pasado, en Alemania se ha expedido una ley que combate ese tipo de expresiones, en algunos casos solo con sanciones, pero en casos más extremos puede llevar a penas de cárcel. La pregunta que se viene formulando, sobre todo en los Estados Unidos, es si ese tipo de regulaciones van en contravía al derecho de la libre expresión.

El punto de cambio fue cuando, en junio de 2019, un político que había formulado su apoyo a las políticas migratorias de Ángela Merkel fue asesinado en la terraza de su casa por un neo-nazi. Esto después de que el político había aparecido durante semanas en las redes sociales siendo acusado de apoyar la extinción de la cultura germánica y apoyar la criminalidad proveniente de la inmigración. Todo lo anterior acompañado con símbolos del pasado y doloroso fascismo alemán.

Desde ese momento, la ley que existía desde 2017 y que solicitaba a empresas como Facebook eliminar lenguaje de odio en 24 horas o estar expuestas a sanciones, cambió de alcance. Ahora, la ley está persiguiendo a los individuos que ponen esos mensajes en las redes y le da a fiscales y jueces, así como a la policía herramientas para confiscar los medios electrónicos y arrestar a las personas.

Expertos señalan que si bien está ley no va a eliminar el uso indebido de las redes, si se puede comparar con lo que ocurrió con violadores de las leyes de derecho de autor. La amenaza de multas altas y encarcelamiento, han reducido sustancialmente la descarga ilegal de música y películas. No se podrá perseguir a todos, ni mucho menos combatir el flagelo de manera generalizada, pero se abre la posibilidad de mandar las señales correctas para prevenir el uso de las redes como ‘armas de odio’.

Ante la pregunta de si la legislación alemana es un ataque contra la libertad de expresión o la oportuna y necesaria lucha contra el crimen, no hay una respuesta fácil. En especial, porque queda la duda de cuando las expresiones en las redes deben ser calificadas como llamados a la violencia o lenguaje de odio. Sin embargo, lo que se ha iniciado en Alemania es una importante forma de buscar regular el uso de las redes sociales.

En especial porque las redes han pasado de ser un mecanismo de ‘democratización de la información’ a una herramienta para expresiones que pueden dañar la reputación de personas sin justificación, o hasta resultar en crímenes como el del político en Alemania.
Gobernantes, al igual que ciudadanos comunes, no pueden considerar que las redes son medios para expresiones mesiánicas, falsas, o para llamar a actuar de manera ilegal. Así, lo que se ha propuesto en Alemania, por imperfecto que aun pueda ser, es un inicio para regular las redes sociales. Un importante y más que necesario primer paso en la dirección correcta.

Rafael Herz
Analista Internacional

Destacados

  • OPINIÓN
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • TENDENCIAS

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes