Fortalecer las instituciones para el desarrollo regional

El Sistema General de Regalías es un reto para el Estado y el Gobierno, pues del buen destino que se les dé a los recursos provenientes de la explotación minero-energética depende el desarrollo de todas las regiones del país.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 31 de 2013
2013-03-31 09:31 p.m.

En la última década, el país ha aprobado reformas importantes para incentivar el desarrollo a través del sector minero y petrolero.

Dentro de ellas se encuentran las modificaciones realizadas a la asignación de las licencias de exploración y explotación del subsuelo, y el nuevo Sistema General de Regalías, vigente desde el 2012.

La primera buscó incentivar la producción y fortalecer el crecimiento económico, y la segunda poder distribuir las ganancias del subsuelo a lo largo del país.

Sin embargo, frente a este tipo de cambios, la historia ha manifestado la importancia de fortalecer las instituciones -normas y comportamientos rutinarios de una sociedad- para aprovechar positivamente las ganancias del subsuelo.

La experiencia de otros países, incluso la de Colombia, ha mostrado los riesgos de no tener un adecuado manejo institucional, político y económico que permita canalizar las ganancias derivadas de estos recursos.

En un principio, este tipo de auge económico puede estar acompañado de un alivio temporal en términos fiscales, generando una prosperidad aparente.

Pero, a mediano plazo, la confianza en estos ingresos, así como en la capacidad de endeudamiento derivada de ellos, podría favorecer la dependencia a este tipo de recursos y desatender su gestión fiscal (a nivel municipal, esta dependencia empeoraría si los municipios no desarrollan otras actividades gravables ajenas a dichos recursos).

Además, el riesgo de estas bonanzas es generar síntomas de enfermedad holandesa, donde las condiciones de comercio de la industria local empeorarían, empobreciendo a su población.

En este sentido, al revisar la realidad de algunos municipios mineros y petroleros, antes de la reforma a las regalías en el año 2011, se puede encontrar que esta bonanza no les ayudó en su desarrollo: los escenarios de contaminación ambiental se incrementaron; se evidenciaron operaciones indebidas en los presupuestos; se agudizó la desigualdad social y la concentración del ingreso, al no tener en cuenta la densidad poblacional en la asignación de las regalías.

Otro punto importante es que a pesar de contar con un alto nivel de regalías, algunos municipios deterioraron sus condiciones de vida o presentaron cambios muy lentos.

¿Podría ser la debilidad institucional del país una explicación para ello?

Frente a esta inquietud, la Escuela de Economía de la Universidad Sergio Arboleda adelanta una investigación sobre la calidad de vida de los municipios petroleros del país y su relación con las condiciones institucionales en el periodo 2000 - 2010.

Para capturar la calidad institucional de los municipios se incluyeron aspectos como la capacidad del Estado para mantener la seguridad, la participación electoral, la fragmentación política y la eficiencia presupuestal del Gobierno.

Los resultados de esta investigación sugieren que una mejor calidad institucional en estos municipios se relaciona con una mejor calidad de vida.

Asimismo, las variables utilizadas en esta investigación permiten proponer que el fortalecimiento institucional no es exclusivo del Estado o de las autoridades locales, sin desconocer la gran responsabilidad que estos tienen.

Pero la ciudadanía también tiene la capacidad de contribuir de forma más efectiva al desarrollo de sus regiones al participar activamente en los procesos políticos.

Y de manera análoga, aunque no fue el alcance de este estudio, las empresas extractoras de recursos naturales podrían canalizar sus aportes para fortalecer las instancias institucionales en sus áreas de influencia.

FORTALECER LA INSTITUCIONALIDAD

Frente a estas conclusiones y ante la nueva normativa sobre distribución de regalías, mejorar la calidad institucional de los municipios podría brindarles un marco para incrementar su participación en los proyectos de desarrollo regional y de ciencia y tecnología, así como mejorar el manejo administrativo e institucional para aprovechar los recursos recibidos. Para comprender esta conexión, recordemos que el nuevo Sistema General de Regalías busca mejorar la distribución de las regalías derivadas de la extracción del subsuelo entre todas las regiones, dándoles la oportunidad de participar con proyectos a través de tres fondos: el Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación; el Fondo de Compensación Regional, y el Fondo de Desarrollo Regional.

Sin embargo, en este primer año de este sistema, algunas dificultades en la asignación de recursos del primer fondo han salido a relucir.

La falta de información sobre el proceso y la metodología, la necesidad de capacitaciones para las nuevas exigencias y la incipiente experiencia de las diferentes instancias para deliberar los procesos de asignación de recursos, pudieron ser factores que obstaculizaron el proyecto.

Cabe entonces preguntarse: ¿Estamos preparados para aprovechar las ganancias de estos recursos limitados y contribuir en el largo plazo al desarrollo de todos?, ¿tienen los entes territoriales los elementos necesarios para enfrentar esta nueva realidad normativa?, ¿tienen todos los municipios y los departamentos la posibilidad de acceder a estos recursos?, ¿cómo se podría ayudar a los municipios dependientes de regalías a construir un futuro con menos recursos?

Frente a esto, mejorar la calidad institucional se transforma en un tema recurrente y primordial para darles respuesta a estos interrogantes.

Si no solucionamos nuestras debilidades institucionales, el desarrollo de nuestras regiones seguramente continuará enfrentándose a diversos obstáculos.

Diana Patricia Niño-Muñoz.

Investigadora de la Escuela de Economía, Universidad Sergio Arboleda

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