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análisis

La Guajira, después del Cerrejón

Ricardo Arquez
POR:
Ricardo Arquez
marzo 24 de 2021
2021-03-24 08:27 a. m.

El entramado de la Guajira, ante tanta desigualdad involucra pensar diferente. Su referente político y social ha tenido una estructura económica y de desarrollo con orificios, que no se corresponde con una vida digna; su destino ha sido labrado de poca monta, no se ha logrado el desarrollo con dignidad. La pobre gestión pública ha sido la propia tumba.

¿Qué le espera a la Guajira, después que el cerrejón cierre sus puertas?, cuando las reservas de 3.436.70 millones-toneladas de carbón que le queda no es un atractivo por no tener un valor agregado su precio, y que intentar la atracción de la producción en bienes y servicios requiere de alta dosis de inversión en ciencia y tecnología para extraerle al carbón ureas, y alquitranes, o, lograr procesos industriales en gasificación, peor aún, cuando el Reino Unido, Alemania, y España, que le compraban carbón a Colombia decidieron que ya no más, porque están utilizando energías alternativas, y que la tendencia es mirar hacia el Acuerdo de París para afrontar el cambio climático, acelerar las “acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono”.

¿Qué impacto logró, las transferencias en regalías que ascendieron a $1.099.985.624.229, (datos ANM), en 16 años 2004-2020?, a sabiendas que su principal base económica ha sido la minería. Hoy su desarrollo social tiene altos índices de necesidades básicas, no se cumplió con la Constitución Política (Art 360), en tener una fuente de financiación para el desarrollo territorial, orientados a la inversión para acceso a los servicios de educación básica, salud, agua potable y alcantarillado.

La Guajira enfrenta un rezago social que se manifiesta en altos niveles de pobreza (La pobreza monetaria 2019 fue de 61,8%. -Dane). No ha tenido un efectivo desarrollo social, presenta altos índices de necesidades básicas insatisfechas, desempleo, hacinamiento, deserción escolar, analfabetismo, y bajas coberturas de educación básica secundaria y media. La Guajira poco ha cambiado, tiene gente decente, pero también una incultura ciudadana, con clanes políticos sin ninguna fuerza creadora, allí ha reinado la mentira, la impunidad, sin compromisos para apostarle al cambio social.

La Guajira, tiene un “espejismo”, o, “embrujo”, que no la deja surgir, se predestina con el canto vallenato “benditos versos”, no sabemos por qué “se mete al océano así, como si pelear quisiera como engreída, como altanera, como para que el mundo supiera que hay una princesa aquí, (…) esa india bonita (…) de cuna noble”.

La Guajira es un “diamante” sin explotar, tiene condiciones para la explotación del turismo, presenta un creciente flujo de turistas; el puerto alterno que utiliza el Cerrejón involucra pensar en un sistema de zona de mercado de bienes y servicios en tecnología, innovar en parques eólicos y granjas solares, lograr una reconversión económica en lo laboral, para su prosperidad.

Ricardo Arquez Benavides
Abogado Especialista en Derecho Administrativo.
Praxis de Resolución de Conflictos.
arquezbasesores@gmail.com

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