Ricardo Ávila
brújula

Corrientes encontradas

Ayer, sin ir más lejos, el barril de la variedad Brent se ubicó por encima de 86 dólares, 51 por ciento más que en la misma época del 2017.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
octubre 03 de 2018
2018-10-03 09:16 p.m.
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Los techos se siguen rompiendo. Así describirían los observadores el comportamiento del mercado de hidrocarburos en días recientes, en los cuales la cotización del petróleo continúa su escalada alcista. Ayer, sin ir más lejos, el barril de la variedad Brent se ubicó por encima de 86 dólares, 51 por ciento más que en la misma época del 2017.

El salto, cercano al 2 por ciento, durante la víspera resultó ser relativamente sorpresivo. El motivo es que el Gobierno estadounidense reportó un incremento en los inventarios de crudo de más de ocho millones de barriles durante la semana previa. En otras circunstancias, ese dato habría bastado para deprimir el valor del combustible.

Sin embargo, las realidades ahora son diferentes. Hay una especie de consenso en que las sanciones impulsadas por la Casa Blanca en contra de Irán llevarán a un desequilibrio en el cual la demanda superará a la oferta. El cierre exitoso de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte fue visto como una señal positiva para la economía, que, eventualmente, se traducirá en un mayor consumo de gasolina.

De la mano de esa circunstancia, hay otros movimientos que vale la pena resaltar. Por ejemplo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense llegó a un máximo de siete años ante la expectativa de que las tasas de interés en el país del norte seguirán subiendo. Dado el vigor de la actividad productiva en Norteamérica, que se empieza a notar sobre el nivel de los salarios, un rebrote inflacionario es más probable, con lo cual las autoridades tendrían que aplicar los frenos con fuerza, más temprano que tarde.

Las dinámicas referidas le importan a Colombia, pues la tasa de cambio se encuentra entre dos corrientes opuestas. De un lado, la subida en los precios del petróleo es un factor en favor de la revaluación del peso. Del otro, el fortalecimiento del dólar frente a las monedas emergentes es un elemento en contra. Y no es claro cuál tendrá más empuje al final.

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