Ricardo Ávila
brújula

Fortunas que se esfuman

El de ayer fue otro día para olvidar, pues la descolgada que comenzó el 25 de julio no termina.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
julio 30 de 2018
2018-07-30 08:12 p.m.
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La suma es tan grande que es imposible pasarla por alto: 280.000 millones de dólares, más de lo que produce la economía colombiana en un año, en términos nominales. El monto corresponde a la pérdida de valor de las empresas listadas en la bolsa de Nueva York, pertenecientes al sector de la tecnología. El de ayer fue otro día para olvidar, pues la descolgada que comenzó el 25 de julio no termina.

Y es que precisamente en esa fecha tuvo lugar el reporte que entregó Facebook, alertando a los inversionistas sobre un aumento más lento que el esperado en sus ingresos. Aunque los detalles no se conocen, la alerta sirvió para que los títulos de la red social se desplomaran, pues ahora la compañía fundada por Mark Zuckerberg muestra una capitalización de mercado que es inferior en 125.000 millones de dólares a la de hace una semana.

Junto a lo anterior, está el caso de Netflix, cuyo papel se cotiza 20 por ciento abajo de los máximos registrados en junio. Un alza en el número de suscriptores que resultó ser menor a lo que esperaban los analistas, causó que el servicio de videos por demanda experimentara un verdadero tropezón.

Por otro lado, Alphabet (la dueña de Google) o Amazon, también han experimentado caídas, para no hablar de Twitter, con un descenso de más del 5 por ciento en la víspera. Los conocedores señalan que el bajón promedio supera el 10 por ciento en cinco semanas.

Debido a ello, se habla de una corrección que puede seguir hoy, en caso de que Apple tampoco cumpla con las expectativas. A menos que la creadora del iPhone muestre un robusto comportamiento de sus ventas, amenaza con darle fuerza a la que podría calificarse como una especie de estampida.

Y es que los elevados precios de las acciones de las compañías del ramo se justifican por las elevadas tasas de crecimiento de sus ventas. Si este se aplana, la lógica indica que la valoración debería ser otra. Ello quiere decir que verdaderas fortunas en papel se esfumen quizás para siempre, de la noche a la mañana.

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