Ricardo Ávila
retrospectiva

Chaparrón tras chaparrón

Es evidente que los capitales prefieren irse a refugios seguros mientras pasa el chaparrón.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
mayo 24 de 2019
2019-05-24 07:36 p.m.
https://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

No fue una semana apta para cardiacos. Así podrían resumirse los sobresaltos de los últimos días, en los cuales los mercados mundiales sintieron el coletazo de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Tal como van las cosas, mayo apunta a ser el peor mes en lo que va corrido del año, para los inversionistas.

Aunque los nubarrones se venían formando desde comienzos de mes, el elemento que nadie tenía en el radar es que una empresa quedara en el epicentro de la confrontación entre Washington y Pekín. La determinación de Donald Trump, que, en la práctica, le impide a Huawei contar con los componentes que le venden sus proveedores norteamericanos, es un golpe descomunal.

Tanto, que la preocupación de los observadores va mucho más allá de la salud de las finanzas de la multinacional china. El gran motivo de inquietud es que compañías específicas se conviertan en víctimas del clima hostil, golpeando la dinámica de múltiples negocios y contribuyendo a la incertidumbre actual.

Si bien el viernes la Casa Blanca le inyectó algo de ánimo al ambiente, al señalar que existe una “buena posibilidad” de un acuerdo con el gobierno de Xi Jinping, todo apunta a que habrá consecuencias de largo plazo. La más profunda de todas sería convencer a China de que no puede depender de suministros “made in USA”, por lo cual deberá desarrollar sus propias capacidades.

De concretarse esa posibilidad, se alteraría el mapa del poder tecnológico en el mundo. La mezcla de guerra fría y competencia sin cuartel, traerá consecuencias inesperadas en todas las latitudes, incluyendo a Colombia. Habrá que estar atentos para no pagar los platos rotos de un conflicto en el que solo somos espectadores.

Por otra parte, es evidente que los capitales prefieren irse a refugios seguros mientras pasa el chaparrón. La consecuencia más evidente de la salida de fondos de las economías emergentes fue la tendencia hacia la devaluación de la mayoría de las monedas. El peso colombiano no es la excepción a esa regla, como lo demuestra una tasa representativa de mercado que el lunes será de 3.358 pesos.

Ricardo Ávila Pinto 
​ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado