Ricardo Ávila
Brújula

De mal en peor

Mientras alguna luz aparece, el nerviosismo está a la orden del día

Ricardo Ávila
Exdirector de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 29 de 2019
2019-08-29 10:28 p.m.
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No cesan las reacciones en el Reino Unido, después de que el primer ministro Boris Johnson sacó una carta de la manga con el fin de evitar la reacción de un parlamento hostil a sus políticas con respecto al Brexit.

Aunque legalmente válida, la decisión de suspender las sesiones del cuerpo colegiado amenazan con crear una crisis constitucional y dividir todavía más a una nación cuyos ciudadanos expresan sentimientos opuestos ante el divorcio previsto con la Unión Europea.

La idea del actual inquilino del número 10 de Downing Street es convencer a Bruselas de que haga concesiones de últimos minuto, frente al texto negociado por su predecesora,Theresa May.

Sin embargo, del otro lado del Canal de la Mancha se han escuchado voces que apuntan a una negativa, con lo cual suben las probabilidades de un rompimiento a las malas que sería un verdadero dolor de cabeza para la sexta mayor economía del mundo.

Un escenario en el cual, de un día para otro se pierdan las preferencias arancelarias de las que disfrutan los bienes hechos en el Reino Unido en el mercado comunitario, sería poco menos que catastrófico.

A lo anterior hay que agregar los trastornos en lo que atañe a movilidad de las personas y conexiones aéreas, entre muchos otros temas.

Ante semejante perspectiva, la prensa británica abunda en posibles salidas. Una es que los parlamentarios pasen, dos semanas antes de la fecha límite del 31 de octubre, una ley pidiéndole más plazo a los europeos.

Otra opción es un voto de no confianza que llevaría a la caída del actual gobierno y obligaría a la convocatoria de nuevas elecciones.

Mientras alguna luz aparece, el nerviosismo está a la orden del día. Como si no fuera suficiente con las tensiones entre EE. UU. y China, la turbulencia en Londres complica más el futuro de la economía global. Siempre queda la esperanza de que la sensatez retorne y las cosas vuelvan a su cauce. Pero a la luz de lo ocurrido, es factible que lo que está mal, acabe empeorando.

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