Ricardo Ávila
Brújula

El nerviosismo no para

"Después de la tempestad... vino otra".

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 14 de 2019
2019-08-14 11:09 p.m.
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Después de la tempestad... vino otra. Así se podría resumir en una frase lo sucedido ayer, cuando los mercados internacionales volvieron a llenarse de cifras en rojo. En Wall Street, para citar el caso más protuberante, los principales índices accionarios experimentaron un retroceso cercano al tres por ciento. Semejante tropezón también se sintió en América Latina, desde Buenos Aires hasta Bogotá.

La causa del bajón fue la misma de tiempos recientes: malas señales respecto a la debilidad de la economía mundial. En la víspera, los reportes negativos llegaron de China, en donde la producción industrial no levanta cabeza, y de Alemania, que está cerca de entrar oficialmente en recesión.

Sin embargo, tal vez lo más inquietante se vio en el plano financiero, cuando el rendimiento de los bonos de largo plazo acabó ubicándose por debajo de los que vencen pronto. Ese fenómeno rompe con una regla que más de uno considera escrita en piedra: a más tiempo de maduración, mayor rentabilidad.

No obstante, cuando la incertidumbre se convierte en la norma los inversionistas buscan refugios seguros, con lo cual se genera una curva invertida. Aunque el concepto suena técnico, lo destacable es que una anomalía de este tipo usualmente antecede a problemas en la marcha de la economía. Las probabilidades de una contracción son ahora mucho más elevadas, para los expertos.

Como si lo anterior no fuera suficiente, la actitud de la Casa Blanca complica las cosas. Fuera de impulsar la guerra comercial entre Washington y Pekín, Donald Trump decidió antagonizar al presidente del Banco de la Reserva Federal, acusándolo de hacer las cosas mal. Los rumores en el sentido de que desea sacar al funcionario como sea, abundan.

Y ese factor solo complica el panorama. En tiempos de incertidumbre, la solidez institucional es una garantía. Si esta comienza a desmoronarse, será mucho más difícil contener la avalancha cuando se presente. Con razón el nerviosismo está a la orden del día.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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